El responsable de la delegación alemana que firmó el armisticio el 11 de noviembre de 1918 fue Matthias Erzberger, un político del Partido Centro.
Erzberger, entonces ministro de Finanzas del Imperio Alemán, lideró las negociaciones que pusieron fin a la Primera Guerra Mundial. Aunque no era el jefe de Estado (el Kaiser Guillermo II abdicó pocos días antes), su papel fue crucial para lograr el cese de hostilidades.
Después del armisticio, Erzberger continuó su carrera política, impulsando reformas democráticas y económicas durante la República de Weimar. Su defensa del tratado de Versalles le valió la enemistad de sectores nacionalistas, y fue asesinado en 1921.