Sistema político
Atenas: democracia directa; todos los ciudadanos varones podían participar en la Asamblea, debatir, votar leyes y decidir asuntos cruciales.
Esparta: diarquía militar; dos reyes compartían el poder, asistidos por la Gerusía y los Éforos. Los ciudadanos tenían escasas prerrogativas políticas, centradas en el entrenamiento y el servicio militar.
Estructura social
Atenas: sociedad más abierta con varias clases: ciudadanos, metecos (extranjeros residentes con algunos derechos) y esclavos (propiedad sin derechos).
Esparta: sociedad rígida dividida en espartiatas (ciudadanos de pleno derecho y guerreros), periecos (habitantes libres fuera de la ciudad) y hilotas (esclavos estatales obligados a trabajar la tierra).
Educación
Atenas: gran valor a la educación; los jóvenes asistían a escuelas y academias donde estudiaban literatura, filosofía, matemáticas, retórica y ciencias políticas.
Esparta: educación militar conocida como ágoge. Desde los siete años, los niños espartiatas recibían entrenamiento físico, táctico y de disciplina, con el objetivo de crear soldados leales.
Cultura y artes
Atenas: centro cultural; filósofos, dramaturgos y artistas florecieron. El Partenón, los teatros y los festivales como las Dionisias mostraban su riqueza artística.
Esparta: la cultura se subordinaba a la guerra; el arte y la literatura recibían poco estímulo. Se apreciaban la modestia, la obediencia y la condición física por encima de la expresión artística.
Rol de la mujer
Atenas: las mujeres estaban limitadas al ámbito doméstico, sin derecho a voto ni a poseer propiedades, aunque algunas influían indirectamente a través de sus familiares.
Esparta: las mujeres gozaban de mayor libertad; recibían entrenamiento físico, podían poseer tierras y tenían un papel esencial en la procreación de futuros guerreros.
En resumen, la vida ateniense ofrecía mayor libertad, democracia y desarrollo intelectual, mientras que la espartana estaba marcada por la disciplina militar, la jerarquía social y la preparación para la guerra.