Origen del nombre
El territorio que rodea a Roma se denominó Lacio porque estaba habitado por los latinos, una de las tribus itálicas más importantes de la antigüedad.
Se cree que el término proviene del latín latus, que significa “ancho” o “extenso”, aludiendo a las amplias llanuras que caracterizan la región.
Los latinos fueron cruciales para la historia: su lengua, el latín, se convirtió en la lengua oficial del Imperio Romano y la raíz de muchas lenguas europeas modernas.
Además, el Lacio albergaba la ciudad de Roma, que pasó a ser la capital del Imperio y una de las ciudades más influyentes de la historia.