Felipe II consolidó su dominio sobre Grecia mediante dos estrategias principales:
Diplomacia y alianzas
Como diplomático hábil, estableció pactos con varias ciudades‑estado, entre ellas Atenas, Tebas y Corinto. Estas alianzas le proporcionaron una influencia decisiva en la política griega.
Conquista militar
Además, demostró su capacidad como líder militar al someter ciudades como Olinto y Potidea, lo que amplió aún más su poder y control sobre el territorio helénico.