Felipe II y su postura frente al protestantismo
Felipe II no creía que fuera su deber defender el protestantismo. Como monarca profundamente católico, consideraba que la fe protestante representaba una amenaza tanto para la Iglesia Católica como para la integridad del Imperio español.
Durante su reinado, impulsó políticas de represión contra los protestantes en la península ibérica y en otras regiones bajo influencia española. Además, apoyó a las fuerzas católicas en sus enfrentamientos contra el Imperio Otomano, sin buscar proteger a los protestantes.