Factores principales del crecimiento romano
La República Romana se fundó en 509 a.C. y, durante los siguientes cinco siglos, pasó de ser una pequeña ciudad‑estado a convertirse en un vasto imperio.
1. Fuerza militar
El ejército romano era uno de los más poderosos y disciplinados de la historia. Su eficacia en el campo de batalla le permitió conquistar y controlar un territorio que se extendía desde Britania hasta el norte de África, y desde Hispania hasta Oriente Próximo.
2. Estabilidad política
La estabilidad política fue igualmente esencial. La República funcionaba bajo un sistema de pesos y contrapesos que impedía que una sola persona o grupo concentrara demasiado poder, evitando así los conflictos internos que aquejaron a muchas otras civilizaciones antiguas.
Estos dos pilares –una milicia formidable y un gobierno equilibrado– fueron la base del extraordinario crecimiento de Roma.