Sistema Continental
El Sistema Continental de Napoleón consistió en una serie de medidas económicas destinadas a debilitar a Gran Bretaña, su principal rival en Europa. Se impuso un embargo comercial que prohibía la importación de productos británicos, obligando a los países europeos a comerciar con Francia.
Agotamiento de recursos
El bloqueo alteró el comercio y provocó una grave crisis económica en el continente. La población europea, afectada por la escasez y la inflación, culpó a Francia de sus dificultades, generando descontento y resentimiento.
Invasión a Rusia
En 1812 Napoleón decidió invadir Rusia con el objetivo de obligar al zar Alejandro I a abandonar el Sistema Continental. La campaña fue catastrófica: el ejército francés sufrió enormes bajas por el crudo invierno, la feroz resistencia rusa y la falta de suministros.
Formación de la Sexta Coalición
El desastre ruso impulsó la creación de la Sexta Coalición, una alianza militar formada por Gran Bretaña, Rusia, Prusia, Austria y Suecia, decidida a frenar a Napoleón y restablecer el equilibrio de poder en Europa.
Batalla de Leipzig
En octubre de 1813, Napoleón fue derrotado en Leipzig, conocida también como la Batalla de las Naciones. Ese revés marcó el comienzo del fin de su hegemonía continental.
Abdicación y exilio en Elba
Tras Leipzig, el emperador se vio obligado a abdicar y fue enviado al exilio en la isla de Elba, en el Mediterráneo. Sin embargo, su destierro duró poco.
Los Cien Días
En marzo de 1815 escapó de Elba y regresó a Francia. Durante los Cien Días recuperó rápidamente el poder y reunió un nuevo ejército.
Waterloo
Las potencias europeas formaron una nueva coalición y, en junio de 1815, el ejército francés se enfrentó a una fuerza combinada de británicos, prusianos y holandeses comandada por el duque de Wellington y el mariscal prusiano Gebhard Leberecht von Blücher en la batalla de Waterloo, en Bélgica.
La victoria decisiva de la coalición selló la derrota de Napoleón. Fue forzado a abdicar nuevamente y, esta vez, fue enviado al remoto islote de Santa Elena, en el Atlántico Sur, donde permaneció hasta su muerte en 1821.
En síntesis, los intentos de Napoleón por ampliar su imperio mediante conquistas militares y políticas económicas terminaron provocando su caída, al unir las potencias europeas contra él. La desastrosa invasión a Rusia y la creación de la Sexta Coalición sentaron las bases de su derrota final en Waterloo y su posterior exilio.