El 15 de febrero de 1898, a las 21:40, una explosión inesperada sacudió la vida nocturna de La Habana. El acorazado estadounidense Maine explotó y se hundió, provocando la muerte de 264 marineros y dos oficiales. Ese suceso, que EE. UU. utilizó como pretexto para intervenir en Cuba, cambió el rumbo