Historia antigua

Crisis de los misiles cubanos (octubre de 1962)

Crisis de los misiles cubanos (octubre de 1962) El 14 de octubre de 1962 estalló la crisis de los misiles en Cuba, uno de los momentos más críticos de la Guerra Fría. Estados Unidos descubrió bases de lanzamiento de misiles soviéticos en la isla. El presidente John F. Kennedy anunció un bloqueo naval y ordenó a su flota interceptar los buques soviéticos que transportaban los cohetes. Tras varios días de tensas negociaciones, que casi desembocan en una guerra nuclear, el líder soviético Nikita Khrushchev aceptó retirar los misiles a cambio de la promesa estadounidense de no invadir Cuba.

¿Por qué se produjo la crisis?

El 1 de enero de 1959 los insurgentes liderados por Fidel Castro y el Che Guevara derrocaron al dictador pro‑estadounidense Batista. Las relaciones entre La Habana y Washington se deterioraron rápidamente después de la reforma agraria de junio de 1959, la nacionalización de las refinerías azucareras (agosto de 1959) y la de las refinerías de petróleo (octubre de 1959). A finales de 1960, los bienes corporativos estadounidenses incautados por el nuevo régimen cubano ascendían a aproximadamente 1 000 millones de dólares. En represalia, EE. UU. rompió relaciones diplomáticas, concedió asilo a los refugiados anticastristas (más de 200 000 en 1961) y apoyó activamente a la oposición.

Crisis de los misiles cubanos (octubre de 1962) En octubre de 1960 Washington impuso un embargo comercial a la isla. El 17 de abril de 1961, un grupo de exiliados anticastristas entrenados por EE. UU. intentó invadir la Bahía de Cochinos; el fracaso de la operación acercó aún más al gobierno cubano a la Unión Soviética, que se convirtió en el principal comprador del azúcar cubano.

La Guerra Fría en su apogeo

En mayo de 1960 Nikita Khrushchev ofreció protección soviética al nuevo régimen revolucionario. Tras la visita a Moscú de Raúl Castro en julio de 1962, la URSS elaboró un plan para suministrar a Cuba misiles de alcance medio e intermedio. Los cohetes fueron transportados en barcos rusos disfrazados de cargueros agrícolas para eludir la vigilancia estadounidense. El 14 de octubre de 1962 un avión espía estadounidense sobrevoló la isla y descubrió las instalaciones.

Crisis de los misiles cubanos (octubre de 1962) La presencia de esos misiles no alteró sustancialmente el equilibrio militar, ya que territorio estadounidense ya estaba expuesto a misiles soviéticos de largo alcance. Sin embargo, el hecho de situarlos a unos 150 km de la costa de Florida supuso una provocación simbólica que EE. UU. no podía ignorar sin perder credibilidad.

En octubre de 1962 Kennedy anunció la instauración de un bloqueo naval (denominado oficialmente “cuarentena”) alrededor de Cuba para impedir la llegada de más misiles soviéticos y exigió su desmantelamiento.

La retirada de Khrushchev

Tras varios días de intensas negociaciones entre Kennedy y Khrushchev, durante los cuales el mundo vivió bajo la amenaza de una guerra nuclear, el 28 de octubre el líder soviético aceptó desmantelar las bases y devolver los cohetes a la URSS. A cambio, EE. UU. garantizó no invadir la isla y permitió inspecciones cubanas.

El acuerdo incluía una cláusula secreta: Estados Unidos retiraría los misiles instalados en Turquía. El reconocimiento estadounidense de la desactivación cubana se confirmó el 12 de noviembre mediante reconocimiento aéreo, y el bloqueo se levantó el 20 de noviembre.

Consecuencias de la crisis

Tras la tensa fase de octubre‑noviembre de 1962, Fidel Castro lanzó una campaña propagandística que ocultó los efectos negativos de la crisis y la presentó como una victoria moral que había unido a los cubanos contra la política estadounidense. Implicitamente dirigió su mensaje al presidente Kennedy, afirmando que la Revolución salía “más grande y fuerte” del enfrentamiento.

El dramatismo de la crisis provocó una pausa relativa en la carrera armamentista. El primer paso hacia el desarme parcial se dio el 5 de agosto de 1963 con la firma del Tratado de Prohibición Parcial de Pruebas Nucleares, que prohibió los ensayos nucleares en la atmósfera, el espacio y bajo el agua. Además, se estableció la línea directa de comunicación entre Washington y Moscú, conocida como la “línea roja”, para gestionar futuras crisis.

Para profundizar

- *13 Days, The Cuban Missile Crisis*, de Robert Kennedy. Plural, 2018.

- *How Kennedy Avoided World War III, October 1962: Diary of the Missile Crisis*, de Vincent Touze. André Versailles, 2012.

- *Thirteen Days that Shook the World*, novela histórica de Roger Donaldson. Metropolitan Video, 2013.