Historia antigua

Das Boot: el submarino, la nueva serie de AMC

Das Boot: el submarino, la nueva serie de AMC

Nota: este artículo se actualizó después de ver el capítulo 4; la última sección contiene información sin spoilers.

En 1981, un casi desconocido Wolfgang Petersen, entonces director de películas como La historia sin fin (1984), En la línea de fuego (1993), La tormenta perfecta (2000) y, sí, también Troya (2004), sorprendió a críticos y público con lo que muchos consideran la mejor película alemana de la historia: Das Boot. El drama bélico, ambientado en 1941 durante la Batalla del Atlántico, recibió seis nominaciones al Oscar, entre ellas Mejor Director y Mejor Guion Adaptado. Das Boot introdujo dos novedades respecto a los clásicos de guerra: personajes profundamente humanos, lejos del estereotipo hollywoodense del nazi, y una inmersión claustrofóbica en el interior de un submarino alemán, que hace sentir al espectador el miedo, la adrenalina y la opresión de la vida bajo el mar. Esta intensidad no se volvió a ver hasta la escena del desembarco de Normandía en Saving Private Ryan (1998) o en Dunkerque (2017).

Casi cuatro décadas después, Das Boot: el submarino llega a nuestras pantallas. El primer capítulo se estrenó en AMC el jueves 21 de febrero a las 22:10 h (también disponible en la plataforma digital Movistar+). Se trata de una producción televisiva alemana de ocho episodios, dirigida por el austríaco Andreas Prochaska, conocido por la serie Burgundy (2017). Al igual que la película de Petersen, la trama se basa en la novela Das Boot (1973) de Lothar‑Günter Buchheim, veterano de la Kriegsmarine y cruzado de la Orden del Cruz de Hierro con hojas de roble, y en su secuela Die Festung (1995). Tras ver el primer episodio de 60 minutos, compartimos nuestras impresiones.

El comienzo es directo: nos encontramos dentro de un submarino alemán en medio del Atlántico, acechando a su presa cuando de repente es alcanzado por fuego enemigo, profundiza, sufre cargas de profundidad y vuelve a salir a la superficie. La sensación de vulnerabilidad y claustrofobia es inmediata. La acción se traslada a La Rochelle en 1942 (después de los hechos de la película de Petersen), donde conocemos a un elenco internacional. En el submarino destacan dos personalidades contrapuestas: el joven y temeroso Kapitänleutnant Klaus Hoffmann (Rick Okon), que lleva la responsabilidad de su primer mando y es hijo de un comandante célebre; y el veterano y disciplinado Oberleutnant zur See Karl Tennstedt (August Wittgenstein, también príncipe alemán), cuya camaradería con la tripulación es evidente. En tierra, la trama sigue a Simone Strasse (Vicky Krieps), una artista alsaciana recién llegada que colabora en actividades clandestinas junto a su hermano; al oficial de la Gestapo Hagen Forster (Thomas Wlaschiha, conocido como Jaqen H'ghar en Game of Thrones); y a Carla Monroe, líder de la resistencia francesa (Lizzy Caplan, conocida por Masters of Sex).

Das Boot: el submarino, la nueva serie de AMC

De lo que hemos visto, la línea narrativa del submarino, más fiel al libro original, resulta la más atractiva. El episodio cierra con el U‑boat zarpando hacia el Atlántico en su primera misión, tras mostrarnos la preparación del buque, la carga de torpedos, los últimos momentos de ocio de la tripulación y un recorrido por la base naval de La Rochelle. La ambientación de los uniformes es meticulosa y convincente.

Das Boot: el submarino, la nueva serie de AMC

La segunda trama, situada en tierra, introduce diferencias clave respecto a la película de Petersen: la presencia de la Gestapo y la resistencia francesa, y un importante papel femenino. Aunque parece una apuesta para ampliar la audiencia, aún es temprano para juzgar su integración.

En resumen, el primer capítulo no alcanza la genialidad de producciones alemanas recientes como Unsere Mütter, unsere Väter (2013) o Babylon Berlin (2017), pero invita a seguir viendo, especialmente por la intensidad de los “lobos del mar”. Un detalle que los puristas apreciarán: cada personaje habla en su idioma original.

Sensaciones después de la mitad de la serie

Tras el capítulo 4, la subtrama terrestre deja de parecer forzada; gana tanto interés y tensión como la historia a bordo del submarino. La fuerte presencia femenina, aunque acorde a los tiempos actuales, está justificada al mostrar el impacto de la guerra en la población civil, tanto bajo la ocupación alemana como en la resistencia.

Ambas líneas se alejan de los estereotipos homogeneizados y presentan personajes complejos: siniestros, honorables, cínicos, devotos al deber (¿qué deber?), crueles o moralistas, todos traumatizados de alguna forma. La serie ofrece un ejercicio inteligente de alteridad que rompe clichés.

Pequeño spoiler (sin revelar la trama principal): la líder de la resistencia (Lizzy Caplan) habla en inglés con sus subordinados franceses, quienes responden en francés, mientras los oficiales de la Gestapo y la policía francesa también utilizan el inglés como lingua franca en la Francia de 1943. Esta incongruencia, posiblemente pensada para el público anglosajón, resta credibilidad a la serie.