El cuartel de infantería Dossin en Mechelen (Bélgica) se convirtió en un centro de detención para judíos y gitanos durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. Más de 25.000 judíos y 352 gitanos fueron enviados en tren a Auschwitz; entre ellos estaba nuestro protagonista.
La familia Gronowski
En febrero de 1943, Channa Gronowski y sus hijos Ita (18 años) y Simon (11 años) fueron arrestados en plena calle de Bruselas y trasladados al centro de detención Dossin. Consciente del destino de su esposo, Channa se presentó como viuda. «Mis padres cometieron un error, sólo por nacer judíos», diría Simon años después.
El 19 de abril de 1943, entre gritos y lágrimas, Ita fue separada de su familia y nunca volvió a ser vista. Channa y Simon, catalogados como 1233 y 1234, fueron llevados junto a 1.629 judíos más a la estación de Mechelen para abordar el convoy 20 con destino a Auschwitz.
«Nos condujeron como ganado. No había comida, ni agua. No había asientos, así que todos estábamos sentados o tirados en el suelo. Era muy oscuro; solo una luz pálida entraba por una ventilación del techo, pero el aire era sofocante».
El asalto al convoy 20
El tren número 20 tendría una particularidad histórica: fue la única vez durante la Segunda Guerra Mundial que un transporte nazi con judíos deportados fue detenido. Tres jóvenes de la resistencia belga —Youra Livschitz, Robert Maistriau y Jean Frankelmon— planearon el ataque con una pistola, unas tijeras y una linterna.
A menos de 20 km de Mechelen, antes del amanecer, Robert se hizo pasar por empleado del ferrocarril y se colocó en la vía con una linterna cubierta por un paño rojo que indicaba peligro. Cuando el tren se detuvo, los tres se lanzaron a los vagones para cortar los cables que mantenían cerradas las puertas corredizas. Lograron abrir algunos, pero tuvieron que retirarse cuando los guardias alemanes comenzaron a disparar.
Simon Gronowski escapó, aunque no durante el asalto. Cuando el tren volvió a moverse, él y su madre permanecieron agazapados en una esquina del vagón. Dos hombres notaron que el cable que sujetaba la puerta estaba casi roto, forzaron la puerta y la abrieron. Algunos pasajeros saltaron mientras el tren aún avanzaba; Channa vio su oportunidad.
«No, ahora el tren va demasiado rápido», dijo Channa.
Al reducir la velocidad, Channa soltó a Simon, que rodó entre unos arbustos. Simon alzó la vista esperando ver a su madre, pero solo vio a los soldados disparando. Corrió por bosques y campos hasta llegar al pequeño pueblo de Berlingen, donde, diciendo que se había perdido mientras jugaba, fue llevado a las autoridades locales.
El refugio belga
Ante el oficial de policía local, Jean Aerts, Simon temía que su historia terminara allí. El agente, sin embargo, le respondió:
«Sé todo lo que pasó. Somos buenos belgas y no te traicionaremos».
Jean Aerts lo llevó a la estación de Ordingen y de allí tomó el tren a Bruselas, donde se reencontró con su padre, León Gronowski. Hasta el fin de la guerra, padre e hijo vivieron escondidos entre familias católicas. León, incapaz de superar la pérdida de su esposa Channa —quien fue asesinada en las cámaras de gas de Auschwitz— y de su hija Ita, falleció pocos meses después del conflicto.
Hoy Simon reside en Bruselas y recorre escuelas para contar su historia, combatiendo el antisemitismo, la discriminación y la negación del Holocausto.
«Soy testigo de lo sucedido; lucho contra el antisemitismo y todas las formas de odio, honro a los muertos y a los héroes que salvaron mi vida».
¿Qué ocurrió con los demás pasajeros?
Del convoy 20, 233 judíos lograron salir de los vagones: 118 escaparon con éxito, 26 murieron en el intento y 89 fueron recapturados. En cuanto a los tres miembros de la resistencia, Youra Livschitz fue capturado y ejecutado en febrero de 1944; Jean Frankelmon fue arrestado poco después y enviado al campo de concentración de Sachsenhausen, del que fue liberado en mayo de 1945 y falleció en 1977; Robert Maistriau fue detenido en marzo de 1944, liberado de Bergen‑Belsen en 1945 y murió en 2008.
Fuentes: BBC, Simon Gronowski, History Today.