Historia del emplazamiento
En el lugar donde se asentó la antigua ciudad de Melite se encuentran hoy las localidades de Mdina y Rabat, en la isla de Malta. Melite, que dio nombre a la isla y al actual país, fue un poblado de la Edad del Bronce que pasó por manos fenicias y romanas hasta su destrucción por el emirato aghlabí en el 870 d.C.
Reedificada bajo el nombre de Medina (Mdina en maltés) alrededor del 1049, la ciudad permaneció como capital hasta 1530, cuando los Caballeros Hospitalarios la trasladaron a Birgu.
Descubrimiento de la Domus Romana
Solo quedan escasos vestigios de la época púnico‑romana; el más importante es la Domus Romana, una vivienda del siglo I a.C. descubierta el 3 de febrero de 1881 entre Mdina y Rabat, a un metro y medio bajo tierra.
Los obreros que plantaban árboles en lo que hoy es el Howard Gardens creyeron inicialmente que se trataba de una villa situada fuera de la ciudad. Las excavaciones posteriores demostraron que, en realidad, la casa estaba dentro de los límites urbanos.
El emplazamiento, frente al foso y a los bastiones de Mdina, había sido dejado deliberadamente sin árboles ni construcciones bajo un montículo artificial creado por los Caballeros, para que resultara visible y vulnerable ante posibles asediantes.
Características arquitectónicas
Las excavaciones revelaron varios elementos: estatuas de la familia imperial romana (el emperador Claudio, su hija Claudia Antonia y, posiblemente, Nerón), mosaicos, monedas, cerámica, ánforas y accesorios de baño. La vivienda estuvo en uso hasta el siglo II d.C. y debió pertenecer a una persona con estrechos vínculos con Roma, ya que los retratos imperiales en domus privadas son extremadamente raros (solo existen dos casos comparables).
El conjunto contaba con un péristilo de 16 columnas dóricas, inspirado en la arquitectura griega, y mosaicos policromos de estilo helenístico tanto en el péristilo como en las salas adyacentes. Se emplearon dos técnicas de teselado: opus vermiculatum en el centro, para delinear las figuras, y opus tessellatum (teselas > 4 mm) para crear efectos tridimensionales alrededor del motivo principal.
Al norte y al oeste del péristilo había varias estancias más pequeñas y sin decoración, probablemente destinadas a los sirvientes y a talleres. Una de esas habitaciones se construyó sobre numerosas ánforas invertidas, quizá como medida de impermeabilización.
Interpretaciones sobre la planta
Según Diodoro Sículo, las casas maltésicas de la época mostraban una organización similar a la de la Domus Romana. No obstante, el curador David Cardona (responsable de los sitios fenicio, romano y medieval de Malta) considera que la distribución es atípica, ya que no sigue una línea recta desde la entrada hasta el péristilo, lo que sugiere que este último pudo haber sido una adición posterior.
Los mosaicos: arte y trompe‑l’œil
Aunque la casa fue destruida en el siglo II d.C., los mosaicos sobrevivieron casi intactos y se comparan en calidad con los hallados en Pompeya. El mosaico del péristilo, el más famoso y mejor conservado, destaca por un amplio borde de motivos geométricos de estilo griego que produce un sorprendente efecto de perspectiva tridimensional.
En el centro del mosaico aparecen las palomas bebedoras, un motivo muy popular en la Antigüedad, creado por el maestro griego Soso de Pérgamo en el siglo II a.C. Soso es el único mosaicista mencionado en fuentes clásicas.
Del sitio al museo
Tras completar las excavaciones, se construyó un museo en el propio perímetro del mosaico del péristilo. Este abrió sus puertas al público el 20 de febrero de 1882, convirtiéndose en el primer museo de Malta destinado a proteger un yacimiento arqueológico.
Desgraciadamente, gran parte del ala norte de la casa, que aún no había sido excavada, fue demolida cuando los británicos construyeron una carretera en 1899. Un estudio entre 1920 y 1925 reveló que la zona había sido un cementerio islámico, con numerosos entierros sobre los restos de otras pequeñas casas romanas.