Historia antigua

La increíble fuga del único prisionero que escapó de un campo británico en ambas guerras mundiales

Una historia poco contada

El cine nos ha regalado innumerables relatos de prisioneros que lograron escapar de campos alemanes y japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, casi nunca se narra la fuga de un prisionero alemán de un campo británico. La razón es simple: en ambas guerras mundiales solo un prisionero lo consiguió. Esta es su historia.

Primeros años y pasión por la Patagonia

Gunther Plüschow nació en Múnich en 1886. A los diez años ingresó en la academia militar como cadete naval. Durante su formación encontró una postal de Tierra del Fuego, que despertó en él una obsesión que lo acompañaría toda la vida.

La Primera Guerra Mundial y la captura

Su primera asignación militar lo llevó a la base naval alemana de Tsingtao (actual Qingdao, China), una colonia alemana cedida a China por 99 años, similar a Hong Kong británico. Allí pilotaba un Rumpler Taube, el primer monoplano de producción masiva de Alemania.

En agosto de 1914, al transportar documentos secretos, su avión fue derribado durante la ofensiva anglo‑japonesa contra Tsingtao. Sobrevivió y logró llegar a Shanghái, desde donde, bajo un alias, embarcó rumbo a Nagasaki, Honolulu y finalmente San Francisco. El 30 de enero de 1915 zarpó de Nueva York hacia Italia, pero una tormenta obligó al barco a refugiarse en Gibraltar.

Lo que Plüschow ignoraba era que su nombre figuraba en la lista de fugitivos de Tsingtao mantenida por los británicos. Al desembarcar en Gibraltar fue detenido y trasladado al campo de prisioneros de Donington Hall, en Leicestershire, Inglaterra.

La fuga épica

En mayo de 1915 observó un ciervo que había conseguido entrar al recinto. Se preguntó: si el ciervo pudo, él también podría. El 4 de julio, bajo una fuerte tormenta, cruzó la alambrada y escapó hacia Londres.

Durante tres semanas se ocultó disfrazado de estibador, con ropas raídas y la cara manchada de carbón. Aprovechó para leer libros sobre la Patagonia en la Biblioteca del Museo Británico y fotografiar la ciudad.

Finalmente, se coló a bordo de un barco holandés que lo devolvió a Europa y a su patria, Alemania. Las autoridades británicas, sospechosas de que pudiera ser espía, lo detuvieron nuevamente, pero tras aclarar los hechos fue proclamado héroe nacional. Nueve meses después de su fuga, su historia había conquistado a la opinión pública.

Éxitos posteriores y la fundación de una aerolínea

Al concluir la guerra, Plüschow publicó The Adventures of the Tsingtau Aviator, que se convirtió en un bestseller con 700 000 copias vendidas. Cumplió su sueño de circunnavegar el Cabo de Hornos y visitar Tierra del Fuego.

Aprovechando su fama, convenció a varios empresarios de crear una compañía de correos aéreos, AeroLloyd, que él mismo pilotó en el primer vuelo postal entre Berlín y Weimar. Esa empresa evolucionaría y, con el tiempo, sería conocida como Lufthansa.

La increíble fuga del único prisionero que escapó de un campo británico en ambas guerras mundiales

Exploraciones aéreas en Patagonia

En 1927 regresó a Tierra del Fuego a bordo de su propio barco, el Feuerland, acompañado de Ernst Dreblow, quien volaba un Heinkel HD 24. Juntos fueron los primeros en explorar y filmar la Patagonia desde el aire, resultando en el documental The Silver Condor over Tierra del Fuego.

En 1930 volvieron a la región para explorar el glaciar Perito Moreno. El 28 de enero de 1931, el hidroavión de Plüschow sufrió una falla estructural: una de sus alas se partió. Ambos pilotos saltaron; el paracaídas de Plüschow no se abrió, mientras que Dreblow cayó en un lago y murió congelado en la orilla. Así terminó la vida de un aventurero incansable.