Historia antigua

Björn Ragnarsson y las incursiones vikingas en la Península Ibérica

Introducción

La serie Vikings dedicó sus últimas temporadas a los hijos de Ragnar Lodbrok. Entre ellos, Ivar el Deshuesado destaca por su personalidad caótica, pero también aparecen personajes como Ubbe, Hvitserk y Björn. En este artículo nos centramos en Björn Ragnarsson y, sobre todo, en la expedición que lideró hacia el Mediterráneo, que incluyó ataques en Asturias, Galicia, Algeciras y Sevilla.

¿Quién era Björn?

Para simplificar la trama, la serie altera algunas relaciones familiares. En la tradición histórica, Björn no era heredero directo (el derecho correspondía a Ivar) y su madre era Aslaug, segunda esposa de Ragnar, no Lagertha. Así, Björn era hermano de Ivar, Ubbe (aunque su parentesco es incierto), Sigurd y Guthrod, y hermanastro de los hijos de Ragnar con Thora Borgarhjört: Erik, Agnar y Olof.

Se estima que Björn nació alrededor del año 800 d.C. Su vínculo con Ragnar es debatido, pero crónicas como la Gesta Normannorum Ducum, los Annales Bertiniani y el Chronicon Fontanellense relatan que fue expulsado del reino por costumbre que obligaba a los hijos menores a abandonar la sucesión.

Björn Ragnarsson y las incursiones vikingas en la Península Ibérica

Primeras campañas en Francia

Björn dirigió su primera gran expedición por la costa occidental de Francia, ascendiendo el Sena con sus drakkars y llegando a asediar París. Tras un frágil acuerdo con Carlos el Calvo, se produjeron nuevos enfrentamientos que los fuentes no describen con detalle. Sabemos que hubo un segundo saqueo de París y que el monarca galés contrató a vikingos de la región del Somme para contener la amenaza; la alianza se quebró hasta que los vikingos se convirtieron al cristianismo.

Apodos y fuentes vikingas

Los documentos lo llaman Járnsíða, traducido habitualmente como «Brazo de hierro», aunque una traducción más precisa sería «Lado de hierro». Entre las fuentes que lo mencionan destacan la Gesta Danorum de Saxo Grammaticus (c. 1200), que relata su reinado en Suecia, y la Hervarar saga (siglo XIII), que indica que heredó el trono sueco tras la muerte de Ragnar y fundó la Casa de Munsö.

Björn Ragnarsson y las incursiones vikingas en la Península Ibérica

Incursiones en la península ibérica

La primera incursión vikinga documentada en Al‑Ándalus aparece en crónicas musulmanas como la de Ibn al‑Qūṭiyya (siglo X) y la Al‑Bayan al‑Mughrib de Ibn Idhari (siglo XIV). Los autores datan el ataque al año 230 de la Hégira y describen a los invasores como al‑majus, «adoradores del fuego», es decir, paganos.

La Crónica Rotense (siglo X) menciona que en 844 llegaron a la bahía de Vizcaya, desembarcaron en Gijón y luego en La Coruña. El rey Ramiro I de Asturias envió tropas que los repelieron, aunque la amenaza quedó grabada en la memoria colectiva.

Björn Ragnarsson y las incursiones vikingas en la Península Ibérica

Pocos semanas después intentaron asaltar Lisboa (entonces conocida como Usbuna), pero la ciudad resistió. El gran contingente vikinga —más de cien barcos y cuatro mil hombres— continuó su ruta hacia el sur, atacando Sidonia, Cádiz y Sanlúcar. Subieron el Guadalquivir hasta Coria del Río, masacraron a su población y, a principios de octubre, tomaron Sevilla, excepto la alcazaba, saqueándola brutalmente y capturando miles de esclavos.

Abderramán II organizó una contraofensiva con la ayuda de Musa ibn Musa, gobernador de la Marca Superior. Tras una sangrienta batalla en Talyata (Itálica), los vikingos perdieron alrededor de treinta barcos y, tras negociar la devolución de parte del botín, zarpan hacia la costa, aunque siguen saqueando Niebla (Huelva).

Una leyenda poco probable sugiere que un grupo de majus se aisló entre Carmona y Morón, se convirtió al islam y se dedicó a la producción de queso, pero la mayoría de los relatos describen estas incursiones como episodios oscuros en la historia de Al‑Ándalus.

Repercusiones y nuevas incursiones

Tras la destrucción de Sevilla, los musulmanes reforzaron sus defensas: se construyeron los Reales Alcázares, astilleros y sistemas de alerta que serían útiles contra futuras incursiones. La Crónica Albeldense registra otro ataque en 858, liderado por Björn y Hastein, bajo la protección del rey asturiano Ordoño I.

En una segunda expedición, los vikingos intentaron tomar Santiago de Compostela, pero una fuerza comandada por el conde Pedro Theón los obligó a perder un tercio de su flota. Continuaron su marcha por la costa sur, asaltando desde Algeciras hasta Orihuela.

Los ataques no se limitaron a la península; también alcanzaron Marruecos (Arcila, Nador), las Islas Baleares y la costa sur de Francia. Llegaron a Luni (Liguria), que confundieron con Roma, y, según la tradición, Björn fingió su muerte y conversión al cristianismo para infiltrarse en la ciudad dentro de un ataúd —un episodio que la serie atribuye a Ragnar en el asalto a París.

Posteriormente, los vikingos saquearon la Toscana, Sicilia y el norte de África. Algunas fuentes hablan de un enfrentamiento con la flota bizantina, derrotada por el fuego griego, aunque otros atribuyen la victoria a los andaluces. La pérdida de la mayoría de sus barcos los obligó a regresar, aunque aprovecharon para conquistar Pamplona.

Últimas expediciones y legado

Alrededor de 966 se organizó una tercera gran expedición mediterránea, dirigida por el danés Gudrød Grafeldr con unas ocho mil tropas. El itinerario coincidió con el de Björn: Galicia, Portugal y la costa sur, pero la falta de registros sugiere que la flota fue derrotada por la armada del Califato de Córdoba.

Mientras Hastein siguió activo, Björn, enriquecido con el botín, quiso retirarse a Suecia para reinar. Ragnar, celoso del éxito de sus hijos, partió a la campaña de Northumbria, donde perdió la vida. Tras la división de los despojos, el reino sueco quedó bajo el control de Björn, aunque la historia vikinga siempre está llena de versiones contradictorias.