Historia antigua

La historia del Tesoro Yamashita: el botín de guerra japonés en la Segunda Guerra Mundial

Origen del tesoro

Al igual que los nazis en Europa, los japoneses saquearon obras de arte, joyas y documentos históricos en los territorios que controlaron en el Sudeste Asiático durante la Segunda Guerra Mundial. Gran parte de esos objetos nunca fueron recuperados, lo que dio origen a la teoría del Tesoro Yamashita.

¿Qué sería el Tesoro Yamashita?

El llamado Tesoro Yamashita (también conocido como el Oro de Yamashita) sería el botín de guerra ocultado por el general Tomoyuki Yamashita, apodado el “Tigre de Malasia”, en cuevas, túneles y complejos subterráneos de Filipinas. Durante más de medio siglo, cazadores de tesoros han buscado incansablemente esa supuesta fortuna, aunque la mayoría de los historiadores niegan su existencia.

Defensores de la teoría

Entre los que defienden su existencia están Sterling y Peggy Seagrave, autores del libro The Gold Warriors: Yamashita's Treasure and the Financing of the Cold War. En él se señala la participación de la yakuza y del propio emperador Hirohito en el saqueo, y se acusa al príncipe Yasuhito Chichibu, cabeza de la organización secreta Kin no yuri, de haber coordinado la operación.

La historia del Tesoro Yamashita: el botín de guerra japonés en la Segunda Guerra Mundial

Destino del botín

Se cree que gran parte del saqueo se concentró en Singapur y, al final de la guerra, se trasladó a Filipinas con la intención de enviarlo a Japón una vez finalizado el conflicto. Los Seagrave sostienen que varios barcos hundidos por EE. UU. cerca de Filipinas en los últimos días de la guerra podrían haber transportado partes del tesoro.

Otros historiadores consideran ilógica la idea de mover el botín a Filipinas en 1943, cuando Japón había perdido el control marítimo. Para ellos, sería más razonable haberlo ocultado en Taiwán o en China.

La demanda de Rogelio Roxas

En marzo de 1988, el cazador de tesoros filipino Rogelio Roxas interpuso una demanda en Hawái contra el ex presidente Ferdinand Marcos y su esposa Imelda, alegando que en 1961 había recibido un mapa de un soldado japonés que indicaba la ubicación del tesoro. Según Roxas, logró contactar a uno de los intérpretes de Yamashita, quien confirmó la ubicación.

Roxas afirmó haber descubierto una cámara subterránea cerca de la ciudad de Baguio, donde encontró bayonetas, armaduras samurái, radios y los restos de un soldado japonés. También describió una estatua de Buda de oro de casi un metro de altura y varias cajas con lingotes. Tomó la estatua y 24 lingotes, selló la cámara y volvió más tarde para recuperar el resto.

Según su relato, Marcos ordenó su secuestro, se quedó con el oro y lo mantuvo preso durante un año.

Sentencia judicial y legado

Roxas murió en 1993 sin concluir el proceso. Sin embargo, en 2006 el Noveno Tribunal de Apelaciones de EE. UU. falló a su favor en la demanda contra Imelda Marcos, heredera de Ferdinand. El fallo declaró que existían pruebas concluyentes de que Roxas había encontrado una parte del Tesoro Yamashita, aunque no pudo determinar su valor total.

La ubicación exacta de la cámara nunca se reveló. Los descendientes de Roxas fundaron la Golden Buddha Corporation para seguir la búsqueda.

Situación actual

Actualmente, la Oficina del Departamento de Recursos Naturales de Filipinas sigue otorgando permisos anuales a los prospectores que persiguen el legendario tesoro.