Durante la Segunda Guerra Mundial, en Bélgica surgió una red clandestina inspirada en el Underground Railroad estadounidense. Conocida como Le Réseau Comète (la Línea Cometa), ayudó a cientos de soldados británicos y a aviadores atrapados tras la evacuación de Dunkerque a escapar hacia la neutralidad española.
Funcionamiento de la ruta
La primera fase se desarrolló en Bruselas, donde se habilitaron casas seguras que ofrecían refugio, comida, ropa civil y documentos falsos. Desde allí los fugitivos cruzaban a Francia y, con la ayuda de guías, alcanzaban la frontera española (principalmente de Bayona a Bilbao o San Sebastián) para dirigirse a Gibraltar.
Existen otras variantes, como la Pat Line (París‑Limoges‑Toulouse‑Barcelona), la Pat 2 (París‑Dijon‑Lyon‑Avignon‑Marsella‑Nimes‑Perpignan‑Barcelona) y la Sherburne Line, que llevaba directamente a Gran Bretaña (París‑Rennes‑St‑Brieuc‑Dartmouth).
Los protagonistas
La red estaba integrada por ciudadanos de diferentes ámbitos: religiosos, médicos, aristócratas y voluntarios de la Resistencia. Entre los nombres más destacados aparecen el reverendo escocés Donald Caskie, Monique de Bissy, Jean‑François Nothomb, Michelle Dumon, Elvire de Greef, el barón Jean Greindl y el conde Jacques Legrelle.
Sin embargo, la figura central fue una joven de 24 años conocida como Dédée. Su verdadero nombre era Andrée Eugénie Adrienne de Jongh, nacida en Schaebeke en 1916. Influenciada por la enfermera británica Edith Cavell, Andrée estudió enfermería y, al estallar la guerra, se alistó como voluntaria de la Cruz Roja en Bruselas.
Creación y expansión de la Línea Cometa
En el verano de 1941, junto a Arnold Deppé y Elvire De Greef‑Berlemont, Andrée organizó una red de casas seguras que permitía a los soldados recorrer casi 2 000 km hasta la frontera española. Tras un primer intento fallido, ella misma acompañó a los siguientes grupos, aprovechando que una mujer despertaba menos sospechas.
En agosto de 1941, después de viajar en tren de París a Bayona y cruzar a pie los Pirineos, Andrée llegó al consulado británico de Bilbao acompañada por un soldado escocés y dos voluntarios belgas. Allí recibió el aval del mayor Norman Crockatt y el teniente James Langley, del MI9, que diseñó una ruta hacia Gibraltar pasando por Madrid.
Gracias al apoyo del MI9, aproximadamente 400 soldados escaparon de Bélgica. Airey Neave, famoso prisionero de Colditz y luego juez en Nuremberg, apodó a Andrée “Little Cyclone” y diseñó una ruta alternativa desde la Bretaña francesa hasta Dartmouth, donde embarcaban lanchas de espionaje.
El final de la red y el destino de Andrée
La ocupación alemana de Vichy en noviembre de 1942 intensificó el riesgo. Aun así, Andrée logró 118 evacuaciones en 30 viajes, incluyendo 80 tripulaciones de aviones derribados. Finalmente, la Abwehr y la Geheime Feldpolizei descubrieron la red; cientos fueron arrestados y ejecutados o enviados a campos de concentración.
El padre de Andrée, Frédéric de Jongh, fue capturado en junio de 1943 y fusilado un año después. Andrée fue detenida el 15 de enero 1943 en Urrugne, antes de cruzar los Pirineos. A pesar de confesar ser la líder, no reveló nombres y fue enviada a la prisión de Fresnes, y luego deportada a los campos de Ravensbrück y Mauthausen, donde sobrevivió hasta la liberación en abril de 1945.
Vida posterior y reconocimientos
Tras la guerra, Andrée trabajó en colonias de leprosos del Congo belga, Camerún, Etiopía y Senegal, cumpliendo un sueño de juventud. De regreso a Bélgica, recibió la Medal of Freedom, la George Medal, la Légion d’Honneur, la Orden de Leopoldo belga y la Croix de Guerre. En 1985, el rey Balduino I la nombró condesa.
Andrée de Jongh falleció en 2007 a los 90 años y fue enterrada junto a sus padres en el cementerio de Schaarbeek. Según el MI9, la Línea Cometa contó con casi 14 000 colaboradores y salvó a 2 373 soldados británicos y unos 2 700 estadounidenses.