Una inspiración para el cine
¿Recuerdas Los Doce del Patíbulo (1967), protagonizada por Lee Marvin como un mayor de la OSS que reúne a peligrosos reclusos para una misión suicida contra el mando alemán? Esa historia, aunque ficticia, se basa en una unidad real que llevaba un nombre parecido: los Filthy Thirteen (Los Trece Sucios).
¿Quiénes eran los Filthy Thirteen?
Los Filthy Thirteen formaban la 1st Demolition Section del 506.º Regimiento de Infantería Paracaidista, integrante de la legendaria 101ª División Aerotransportada de EE. UU. Su tarea principal era la demolición y el sabotaje detrás de las líneas enemigas, lo que les obligaba a seguir una disciplina extremadamente dura, a veces comparada con la de los espartanos.
Origen y apodo
El apodo “Filthy” (sucio) surgió, según varias versiones, tanto por la falta de higiene –guardaban el agua para cazar y comer carne de caza furtiva– como por la naturaleza brutal de sus misiones.
Estructura del grupo
El escuadrón estaba compuesto por trece hombres: dos equipos de seis y un sargento, James Elbert "Jake" McNiece, bajo el mando del teniente Charles Mellen. McNiece, nacido en Oklahoma en 1919, había trabajado con explosivos en la construcción y en el cuerpo de bomberos antes de alistarse en 1942.
Identidad y tradición indígena
McNiece, descendiente de choctaw, introdujo una estética distintiva: cortes de pelo al estilo mohawk y pintura de guerra antes de cada combate. Estas costumbres, aunque contrarias al reglamento, resonaban con varios miembros de sangre indígena y reforzaban el sentido de camaradería antes de los saltos mortales.
Participación en las grandes operaciones
El 506.º Regimiento, bajo el coronel Robert Sink (único comandante que dirigió al mismo regimiento durante toda la guerra), destacó en varias campañas: Operación Overlord, Operación Market Garden y la Batalla de las Ardenas (Bastogne). Los Filthy Thirteen, insertados en el 3.º Batallón, fueron lanzados en el Día D y, tras la muerte del teniente Mellen, McNiece tomó el mando.
Market Garden y cambios de personal
En la operación de los Países Bajos, muchos miembros originales habían caído o sido reemplazados. McNiece fue ascendido a sargento de pelotón y su puesto quedó ocupado por Jack Womer, ex‑Rangers entrenado por comandos británicos, quien sería el único miembro original que sobreviviría junto a McNiece.
Los Pathfinders y la defensa de Bastogne
Tras su paso por Holanda, McNiece se ofreció como instructor de los Pathfinders, unidad conjunta EE. UU.–Reino Unido encargada de marcar zonas de aterrizaje. En diciembre de 1944, los Pathfinders fueron lanzados sobre Bastogne para frenar la contraofensiva alemana. A pesar del brutal clima, la nieve y el barro, sólo un Pathfinder cayó, gracias a la baliza CRN‑4 que permitió a la fuerza aérea reabastecer a la 101ª División.
La última gran operación aérea: Varsity
En marzo de 1945, McNiece participó en la Operación Varsity, el mayor salto aerotransportado de la guerra, destinado a asegurar el cruce del Rin. Fue su cuarto salto combatido, un hecho poco frecuente entre los paracaidistas.
Legado cultural
Los relatos de los Filthy Thirteen fueron publicados en True Magazine y sirvieron de base para la novela Doce del patíbulo de Erwin M. Nathanson, que a su vez inspiró la película de Robert Aldrich. Los veteranos, como Jack Agnew, señalaron que la película exageró el carácter criminal del grupo; en realidad, muchos tenían sangre indígena y no eran convictos.
Vida después de la guerra
Despedido en febrero de 1946, el sargento McNiece trabajó para el Servicio Postal, se casó dos veces y tuvo tres hijos. En 1997, el historiador Richard E. Kilibane comenzó a grabar sus recuerdos, publicando en 2003 el libro The Thirteen Inglourious Bastards. Francia les concedió la Legión de Honor poco antes de su muerte en enero de 2013; el último sobreviviente, Jack Womer, falleció once meses después.