Historia antigua

El piloto que estrelló su avión contra un bombardero alemán para salvar el Palacio de Buckingham

Un hallazgo histórico

El 1 de mayo de 2005, el City of Westminster Archives Center localizó los restos de un icónico avión de la Segunda Guerra Mundial: un Hawker Hurricane que había sido enterrado tras estrellarse en 1940 durante la Batalla de Inglaterra.

Raymond "Ray" Towers Holmes: el héroe inesperado

Nacido en 1914 en Wallasey (Cheshire), Holmes trabajó como periodista antes de alistarse en la Royal Air Force Volunteer Reserve en 1936. Cuando estalló la guerra, formó parte del Escuadrón 504, equipado con Hurricanes, los mismos cazas que, junto al Spitfire, defendieron el espacio aéreo británico.

La batalla de Londres y el ataque al Palacio de Buckingham

El 15 de septiembre de 1940, mientras la Luftwaffe bombardeaba Londres, el sargento Holmes avistó tres bombarderos Dornier Do 17 de la KG 76 dirigidos al centro de la ciudad. Después de esquivar disparos y de que su parabrisas quedara cubierto de combustible, decidió actuar.

Al agotarse su munición, Holmes tomó la decisión extrema de embestir el bombardeo. Con una maniobra arriesgada sobrevoló el fuselaje del Dornier y arrancó la aleta vertical, dejando al avión sin control y evitando que liberara su carga sobre el Palacio de Buckingham.

Tras el choque, su Hurricane quedó fuera de control; Holmes abandonó la aeronave, abrió el paracaídas y descendió cerca de la estación Victoria. Fue recibido por una multitud que lo aclamó como héroe y lo llevó a los cuarteles de Chelsea.

Consecuencias y legado

El bombardeo alemán cayó sin causar mayores daños y el piloto alemán, Robert Zehbe, resultó herido y falleció poco después. Holmes continuó su carrera: sirvió como instructor en la URSS, combatió en el Escuadrón 81 y más tarde voló Spitfires. Tras la guerra volvió al periodismo y, en 1989, publicó su autobiografía Sky Spy. From Six Miles High to Hitler's Bunker.

Falleció de cáncer en 2005, apenas dos meses después de que se encontrara el fuselaje de su Hurricane, exhibido hoy en el Imperial War Museum junto al Dornier que derribó.