Historia antigua

Mahoma: vida y legado del fundador del Islam

¿Quién fue Mahoma?

Mahoma, cuyo nombre completo era Abu al‑Qasim Muhammad ibn Abd‑Allah ibn al‑Muttalib ibn Hashim, fue el fundador de la religión y la civilización islámica. Nació en el año 571 d.C. en La Meca, en la península arábiga, y pertenecía a la tribu de los Quraysh, concretamente al clan de los Hashim, también llamado Banu Hashim. Como explica el orientalista David Samuel Margoliouth en Muhammad and the Rise of Islam:

“Mahoma nació de padres de La Meca. Sus nombres son Abdallah (Servidor de Alá) y Aminah (la protegida). Su madre era de la Banu Zuhrah y su padre, hijo de Abd al‑Muttalib, pertenecía al clan Banu Hashim. Es seguro que el padre del futuro profeta murió antes de que él naciera, mientras viajaba a Yathrib, más tarde conocida como Medina. La madre no vivió mucho después de su marido; su tumba, según algunas fuentes, está en Abwa, a medio camino entre La Meca y Medina.”

Huérfano desde muy pequeño, Mahoma fue criado por su tío Abu Talib, también de la Banu Hashim, quien le proporcionó educación formal y le introdujo en el comercio de especias en caravanas transaharianas.

En 595, mientras dirigía una caravana, conoció a la viuda adinerada y también hashimí, Jadiya (Khadijja). Tras demostrar gran habilidad gestionando sus negocios, Mahoma y Jadiya se casaron por mutuo acuerdo, lo que mejoró significativamente su situación económica.

Ver también: Fundamentalismo islámico – corriente que interpreta literalmente el Corán.

Alá y los hanifs

Al mismo tiempo que iniciaba su vida con Jadiya, Mahoma empezó a experimentar las primeras manifestaciones religiosas que definirían el Islam. En La Meca y otras regiones de Arabia coexistían creencias paganas, politeístas, judías y cristianas. Además, surgió un grupo monoteísta llamado hanifs, que no era ni judío ni cristiano.

Como señala el historiador Daniel‑Rops en The Church of Barbarian Times:

“En la época de Mahoma emergían nuevas tendencias dentro del politeísmo tradicional: la influencia de colonias judías y cristianos heréticos del mundo arameo, del norte, y de Etiopía, del sur, llamaba a los mejores espíritus a una religión superior. Continuaban honrándose deidades particulares, pero una comenzó a predominar: Alá, reconocido como ‘el más grande’ – Alá akbar. Además, ya existían algunos monoteístas –ni judíos ni cristianos– llamados hanifs.”

Los padres de Mahoma y muchos miembros del clan hashimí adoraban a Alá, pero fue él quien, a principios del siglo VII, sistematizó la creencia islámica. La tradición musulmana relata que Mahoma comenzó a recibir revelaciones progresivas de Dios (Alá) a través del ángel Gabriel.

Estas revelaciones le conferían la autoridad para ser el Profeta de Alá, con la misión de corregir las distorsiones que judíos y cristianos habrían introducido en las revelaciones anteriores y de liberar a las tribus árabes del “periodo de la ignorancia” para convertirlas al Islam.

Ver también: Sufismo islámico – conjunto de prácticas místicas desarrolladas por sabios musulmanes.

Huida a Yatrib y enfrentamientos militares con La Meca

Mahoma empezó por convertir a sus allegados más cercanos: esposa, cuñado, primos, etc. Sin embargo, la radicalización monoteísta alteró la dinámica social y económica de la tribu Quraysh, y otras familias de La Meca comenzaron a perseguir a Mahoma y a sus seguidores.

Tras la muerte de su tío y, más tarde, de su primera esposa Jadiya en 619, Mahoma decidió aceptar el apoyo de familias que vivían en Yatrib (actual Medina). Esta migración, conocida como la Hégira, tuvo lugar en 622.

En Yatrib, Mahoma ganó más adeptos, convirtiendo a la ciudad en su principal bastión y sede, de modo que su nombre pasó a ser Medina (“la Ciudad” o “Ciudad del Profeta”). Desde allí dirigió una serie de batallas contra La Meca.

La predicación religiosa se entrelazó con la guerra y la perspectiva de conquista. Las dos batallas más importantes de los primeros musulmanes fueron la de Badr (624), que ganaron, y la de Uhud (625), que perdieron. El principal adversario de Mahoma en La Meca era Abu Sufyan.

En 627, Sufyan intentó sitiar Medina, pero los guerreros musulmanes repelieron a una tropa de unos 10 000 mehquíes. Al año siguiente se pactó una breve tregua que permitió a Mahoma realizar la peregrinación a su ciudad natal. En 629 reunió a sus combatientes y sitió La Meca; los combates continuaron hasta enero de 630, cuando la resistencia mehquí se vio sometida.

La conquista de La Meca marcó el primer paso de la rápida expansión islámica que se produciría en los años siguientes. Mahoma falleció dos años después, en 632, y su muerte desencadenó disputas sucesorias que dieron origen a los grupos suníes y chiíes, rasgos distintivos del desarrollo posterior del Islam.

Notas

| 1 | MARGOLIOUTH, David Samuel. Mohammed and the Rise of Islam. Traducción de Sergio Lamarao. Río de Janeiro: Counterpoint, 2012, p. 53.

| 2 | DANIEL‑ROPS. The Church of the Barbarian Times. Traducción de Emeric da Gama. Quadrant: São Paulo, 1991, p. 331.

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