Historia antigua

Terror en los Cárpatos: Vlad, el auténtico Drácula

Terror en los Cárpatos: Vlad, el auténtico Drácula Este retrato de Vlad Tepes, Príncipe de Valaquia, es una copia de una obra original pintada en vida del monarca. Castillo de Ambras, Austria • WIKIMEDIA COMMONS

El "Hijo del Dragón"

En el siglo XV la Valaquia estaba sumida en el caos. Los príncipes se enfrentaban entre sí mientras el Imperio Otomano lanzaba incursiones en la zona, que todavía formaba parte del Reino de Hungría. Vlad II, hijo de un poderoso voivoda, aspiraba al trono, pero fue su medio‑hermano Alejandro Aldea quien lo obtuvo. En 1431 Vlad II fue admitido en la Orden del Dragón, fundada por el rey húngaro Sigismundo de Luxemburgo para frenar la expansión otomana. Allí recibió el apodo de Dracul (el Dragón); su hijo, nacido ese mismo año, sería conocido como Vlad Dracula, “hijo del Dragón”.

Durante tres años Vlad pasó su juventud como rehén en la corte otomana, donde conoció a su futuro rival, el príncipe Mehmed. Al regresar, cambiaba de alianzas según le convenía, lo que provocó que el regente húngaro Juan Hunyadi invadiera Valaquia en 1442‑1443 para colocar a un voivoda más fiable.

En 1444 el sultán Murad II capturó a Vlad II y le obligó a entregar a sus dos hijos menores, Vlad y Radu el Hermoso, como rehenes. A cambio, el sultán le concedió tropas para recuperar el poder. Vlad pasó tres años en la corte otomana, donde fue tratado con honores por el sultán y por su hijo Mehmed, futuro conquistador de Constantinopla, aunque nunca dejó de albergar rencor.

En 1447 los boyares valacos se rebelaron, asesinaron a Vlad Dracul y a su hijo mayor Mircea, al que enterraron vivo tras arrancarle los ojos. Juan Hunyadi instaló en el trono a Vladislav, otro noble valaco.

Con tan solo 16 años, Vlad III reapareció en 1448, expulsó a Vladislav con ayuda otomana, pero los húngaros lo devolvieron al poder pocos meses después. Cuando Vladislav volvió a aliarse con los turcos, Vlad III lo derrotó en combate singular en 1456.

Vlad drena la nobleza

Para consolidar su autoridad, Vlad III nombró a hombres del pueblo y a extranjeros en los altos cargos del Estado. No se trataba de una reforma social, sino de crear una élite totalmente dependiente de su voluntad: los armas (administradores de justicia), los viteji (pequeños terratenientes militares) y los sluji (policía política y guardia personal). Además, eximió a campesinos y artesanos del tributo y del envío de hijos a los otomanos.

Una anécdota muestra su crueldad contra la nobleza: en 1459 invitó a 200 boyares y sus familias a una cena de Pascua; las mujeres y los ancianos fueron ejecutados y el resto forzado a trabajar en la construcción de un castillo, donde muchos murieron de agotamiento.

Vlad también empleó banquetes como trampa mortal para vagabundos y mendigos, quemándolos vivos tras cerrarles la puerta. Los gitanos fueron exterminados o reclutados, y la población alemana (sajona) sufrió fuertes represalias: impuestos abusivos, bloqueo del comercio y, cuando la ciudad sajona de Brașov apoyó al rival Dan III, Vlad mandó empalar a 30 000 personas, cenó entre los empalados y quemó la ciudad. Por ello, su apodo histórico es Țepeș, “el Empalador”.

Persecución religiosa

Vlad impuso su autoridad sobre el clero católico, castigando a sus miembros, aunque la mayoría de los valacos, ortodoxos, ya sufrían persecución bajo el dominio católico húngaro y sajón en Transilvania. Un informe papal de 1462, preparado para el papa Pío II, señalaba que Vlad había asesinado a unas 40 000 personas. Ciudades rebeldes como Sibiu, Târgșoru Vechi, Amnaș y Făgăraș fueron objeto de represalias sangrientas hasta su sumisión en 1460.

Política exterior y guerra contra los otomanos

A diferencia de su padre, Vlad nunca dejó de oponerse a los turcos. Contó con el apoyo del rey húngaro Matías Corvino, mientras su medio‑hermano Radu el Hermoso se convirtió al islam y, según crónicas bizantinas, mantuvo relaciones íntimas con el sultán Mehmed II.

En 1459 Mehmed II exigió un tributo de 10 000 ducados y 300 niños; Vlad respondió clavando turbantes a los embajadores por no despojarse el velo. En 1461 los turcos propusieron negociaciones de paz que resultaron una trampa; Vlad lanzó una incursión que devastó el territorio otomano al sur del Danubio. En 1462 escribió a Matías Corvino que había decapitado a 24 000 hombres y mostraba bolsas con narices y orejas cortadas como prueba, aunque la mayoría de sus víctimas eran campesinos cristianos serbios y búlgaros.

En la primavera de 1462 Mehmed reunió un ejército de 90 000 hombres y avanzó sobre Valaquia. Vlad, con apenas 30 000 soldados, empleó tácticas de guerra de guerrillas, ataques nocturnos y tierra quemada. Aprovechó el turco que había aprendido durante su cautiverio para infiltrarse en los campamentos otomanos y, como muestra de terror, empaló a 23 000 prisioneros y sus familias en la ruta del enemigo.

La última lucha y la caída

La derrota final de Vlad no llegó por la fuerza militar otoman, sino por la traición de los boyares que apoyaron a Radu, al que habían prometido la restitución de sus privilegios. Sin recursos, Vlad fue capturado por el rey húngaro Matías Corvino el 26 de noviembre de 1462 mientras negociaba ayuda. Gracias a la intervención de su primo, el príncipe moldavo Esteban III, fue liberado y casado con Ilona Szilágyi alrededor de 1466, aunque permaneció bajo la custodia húngara durante 12 años.

En 1475 Radu murió de sífilis y Matías liberó a Vlad para que recuperara Valaquia en beneficio de Hungría. En noviembre de 1476 Vlad expulsó a Basarab Laiota, pero este regresó con tropas otomanas. Vlad murió en diciembre de 1476 durante el enfrentamiento final; su cabeza fue enviada a Constantinopla para exhibirla como prueba de su muerte, disipando el terror que su nombre había inspirado.

Para saber más:
La historia del Príncipe Drácula, Matei Cazacu, Droz, 2006.
Drácula, Bram Stoker, Actes Sud, 2001.

Línea de tiempo
1431 Nace Vlad en Sighișoara, Transilvania.
1444‑1448 Vlad y su hermano Radu son rehenes otomanos en Edirne; tras tres años, Vlad accede al trono con ayuda turca, pero es expulsado por los húngaros.
1455 Se alía con Hungría contra los otomanos y los derrota en Belgrado; al año siguiente recupera el trono tras matar a Vladislav.
1462 Los otomanos invaden Valaquia; los boyares apoyan a Radu; Vlad es capturado por el rey Matías Corvino y permanece preso 12 años.
1476 Matías libera a Vlad para que recupere el trono; muere en combate y su cabeza es enviada a Constantinopla.

Entre Hungría y el Imperio Otomano
Los Cárpatos, puerta de Europa, tenían una enorme importancia política y económica en el siglo XV. El paso de los Cárpatos del sur, en Valaquia (puertas de Roter Turm y Predeal), era estratégico para Hungría y para los otomanos, que buscaban controlar a los príncipes valacos.