Antecedentes: era napoleónica
La Batalla de Waterloo, librada el 18 de junio de 1815 en lo que hoy es Bélgica, supuso el fin del periodo napoleónico y la última derrota de Napoleón Bonaparte, quien abdicó y fue exiliado a la remota isla de Santa Elena.
Tras la desastrosa campaña rusa de 1812, donde el ejército francés sufrió la táctica de tierra quemada, el invierno y la escasez de suministros, Napoleón perdió alrededor de 30 000 hombres y se vio obligado a abdicar el 11 de abril de 1814. La Sexta Coalición se formó para derrotarlo.
Exilio y los Cien Días
Napoleón fue enviado a la isla de Elba, pero escapó el 26 de febrero de 1815 y regresó a Francia, donde fue recibido como héroe. El rey Luis XVIII huyó y se instauró el gobierno de los Cien Días, mientras el Reino Unido, Austria, Prusia y Rusia se reunían para acabar con él.
Eventos clave
El 15 de junio de 1815, los ejércitos napoleónicos invadieron Bélgica. Se enfrentaron a dos grandes fuerzas: el duque de Wellington, al mando del ejército anglo‑holandés, y el ejército prusiano liderado por Gebhard von Blücher.
Napoleón dividió su ejército en tres partes. Michel Ney debía contener a Wellington, mientras que Emmanuel de Grouchy perseguía a los prusianos. El 16 de junio tuvo lugar la Batalla de Ligny, donde los prusianos fueron derrotados, pero Blücher logró retirarse estratégicamente y mantener contacto con Wellington.
Waterloo
El 18 de junio, Napoleón y Ney atacaron a Wellington, que había elegido una posición defensiva en la loma de Mont Saint‑Jean. La lluvia convirtió el terreno en un lodazal, retrasando el asalto francés hasta que el sol secó el campo.
Napoleón intentó una maniobra de distracción en el flanco derecho, pero Wellington no cayó en la trampa. Los franceses lanzaron ataques sucesivos contra el centro y el flanco izquierdo, pero la resistencia aliada se mantuvo firme.
Mientras tanto, Grouchy, engañado por una maniobra de Blücher, siguió persiguiendo a una parte aislada del ejército prusiano. Los prusianos, sin embargo, llegaron al campo de batalla y reforzaron a Wellington justo a tiempo.
El número superior de tropas aliadas y la artillería francesa, agotada, decidieron la contienda. A medida que la tarde avanzaba, las unidades napoleónicas fueron retrocediendo y, finalmente, se vieron obligadas a abandonar el campo.
Caída de Napoleón
Al anochecer, Wellington y Blücher proclamaron su victoria. Napoleón, derrotado, abdicó el 24 de junio de 1815 y fue enviado al exilio en Santa Elena, donde murió de cáncer de estómago en 1821.