Descubrimiento de la Isla
El 22 de abril de 1722, domingo de Pascua, el comandante holandés Jacob Roggeveen avistó una isla no señalada en sus mapas mientras navegaba a bordo del barco Afrikaanske Galei. Tras anclar a distancia y esperar la luz del día, los marineros quedaron sorprendidos al ver enormes figuras de piedra alineadas en la costa. Pensaron que eran estatuas gigantes y, al acercarse, observaron que entre ellas caminaban personas de tamaño normal. Roggeveen nombró el territorio "Isla de Pascua" en honor a la fecha de su descubrimiento.
Los moáis: gigantes de piedra
En toda la isla de Rapa Nui, situada a 3 500 km de la costa occidental de Sudamérica, se alzan cientos de moáis de entre 4 y 10 metros de altura, tallados en basalto volcánico. Su orientación varía (norte, noreste, sur, suroeste, sureste) y, aunque la superficie de la isla es de 170 km², más de 200 moáis permanecen sin terminar, enterrados en la cantera de Rano Raraku. Los jeroglíficos que cubren la isla, de ser descifrados, podrían revelar mucho sobre la cultura rapanui.
Tipos de moáis
1. Moáis costeros: entre 200 y 260 figuras situadas en playas, a veces a más de 20 km del lugar de extracción. Se colocaban sobre plataformas funerarias llamadas "ahus" y miraban al mar. Originalmente llevaban un sombrero cilíndrico de piedra rojiza llamado "punkao" extraído del volcán Puna Pao.
2. Moáis de Rano Raraku: tallados en la base del volcán, con cuerpos cubiertos de símbolos y sin los ojos dibujados; también requerían el punkao para completarse.
3. Moáis "tukuturi": los únicos con piernas, comparados con esculturas preincaicas, lo que genera dudas sobre su origen. La isla fue abandonada abruptamente; herramientas y talleres quedaron al aire libre, quizá por una catástrofe natural, invasión o epidemia.
¿Pararrayos?
En 1989 algunos científicos sugirieron que los moáis funcionaban como pararrayos debido a las frecuentes descargas eléctricas en la zona. Recientemente, el ingeniero electrónico Francisco Soares, de la Universidad Federal de Maranhão, demostró experimentalmente que los moáis y sus sombreros de material volcánico poroso absorben y distribuyen la energía de los rayos, protegiendo la isla.
Investigación de Soares
Soares, especializado en la Ley de Gauss, recreó en laboratorio una tormenta eléctrica usando una fuente de alto voltaje, una cámara de vacío y réplicas a escala de moáis con sus punkaos. Observó que los sombreros capturaban los rayos, los dispersaban por el cuerpo y, al cargarse, emitían luz, lo que podría explicar las leyendas sobre poderes mágicos de los moáis.
Según sus conclusiones, los rapanui poseían un conocimiento práctico de la Ley de Gauss y diseñaron los moáis como dispositivos de protección contra descargas atmosféricas. El material del sombrero, diferente al del cuerpo, era esencial para evitar la destrucción de la estatua. Soares planea regresar a la isla en julio para continuar su estudio.