Restablecimiento de la flota romana
En el año 243 a.C., los romanos reconstruyeron su flota y se prepararon para reanudar las hostilidades en el mar.
Escaramuzas y victoria decisiva
Durante 242 a.C. se sucedieron varios enfrentamientos menores. En 241 a.C., la nueva armada romana obtuvo una victoria decisiva frente a las Islas Egadi, derrotando a los cartagineses y poniendo fin al conflicto.
Condiciones del tratado
Los cartagineses aceptaron los términos propuestos por Roma: evacuaron Sicilia, devolvieron a todos los prisioneros de guerra y se comprometieron a pagar, en un plazo de diez años, una indemnización de 3 200 talentos de oro.
Consecuencias
El largo y sangriento enfrentamiento dejó numerosas bajas y dejó a Sicilia totalmente devastada. La isla pasó a ser la provincia romana de Sicilia, salvo Siracusa, que mantuvo su independencia y una alianza con Roma. Con esta victoria, Roma se consolidó como la potencia naval dominante del Mediterráneo occidental durante más de mil años. Paralelamente, en Cartago estalló la llamada Guerra de los Mercenarios.