Historia antigua

El dragón en la mitología nórdica

Presencia del dragón en el norte

Este fabuloso ser poseía, en el Norte, una fortuna comparable a la que tenía en el Este, aunque resulta imposible explicar con precisión la razón. El dragón aparece prácticamente en todas partes: no solo en los mitos, sino también en representaciones que a primera vista parecen ajenas a él. Por ejemplo, numerosas runas están inscritas en la cinta que forma el cuerpo de un dragón que se muerde la cola.

Los vikingos, que decoraban los proas removibles de sus barcos con la figura de animales reales o fabulosos, elegían con frecuencia al dragón (dreki, plural drekar) como emblema. De ahí proviene el nombre francés “drakkar”.

El dragón en la mitología nórdica

El dragón como prueba heroica

En el Norte, al igual que en otras tradiciones, el dragón cumple un papel esencial en la exaltación del héroe. Así lo muestra Sigurdr, apodado Fâfnisbani («asesino del dragón Fâfnir»), y otros descendientes suyos, como Ragnarr Lodbrok. En las fornaldarsögur (sagas legendarias) enfrentarse a un dragón se vuelve una prerrogativa casi natural del protagonista.

Dragones cósmicos y el fin del mundo

Midgardsormr, la Gran Serpiente de Midgard, es uno de los tres hijos monstruosos de Loki. Este dragón (también descrito como gusano o serpiente, pues la palabra ormr es ambigua) yace en el gran océano, mordiéndose la propia cola. Cuando suelta el agarre, se desencadenará el Ragnarök.

Midgardsormr es el enemigo declarado de Thôrr, quien intenta enfrentarlo sin éxito hasta el cataclismo final. Otro dragón, Nidhtoggr, roe los cimientos del árbol cósmico Yggdrasill y representa al mortal adversario del halcón Vedrfölnir, que se posa en la cúspide del árbol.