Fenrir, también llamado "el lobo de Fenrir" o Fenrisúlfr, es una de las criaturas más temibles de la mitología escandinava. Su nombre tiene un origen incierto; algunos estudiosos lo relacionan con la palabra "fen", que significa pantano.
Origen y parentesco
Fenrir es hijo del embaucador Loki y de la gigante Angrboda, lo que lo convierte en hermano de la enorme serpiente Midgardsormr y de la diosa Hel. Juntos forman algunos de los seres monstruosos más destacados del cosmos nórdico. Según la tradición, Fenrir devorará a Odín durante el Ragnarök, y algunos textos lo equiparan con Garmr, el perro guardián del inframundo.
El mito de Tyr y la cadena Gleipnir
Para evitar la catástrofe, los dioses Aesir intentaron encadenar a Fenrir. Tras fallar con dos ataduras ordinarias, recurrieron a la magia y forjaron la delicada pero irrompible cadena Gleipnir, elaborada a partir de "el sonido de los gatos, la barba de una mujer, las raíces de la montaña, los nervios del oso, el aliento del pez y la saliva de los pájaros".
Para convencer al lobo de que se dejara atar, Tyr ofreció su mano como garantía. Fenrir aceptó, pero al intentar liberarse la cadena no cedió y el dios perdió su mano derecha. Este sacrificio convirtió a Tyr en el héroe que representa la ley y el orden, más allá de la moral humana.
Según el poeta escandinavo Eyvindr, los dioses introdujeron una espada en la boca de Fenrir; al abrirla, el lobo escupió una corriente de saliva que se transformó en el río Van.