
El morión es un casco europeo de los siglos XVI y XVII, abierto y fabricado en hierro, similar al casquete y al cabasset. Su rasgo distintivo es la alta cresta que lo corona.
Historia, usos y evolución
El morión apareció en España a principios del siglo XVI; el término francés proviene directamente del español morrión. Su nombre podría derivar de los moros, aunque la etimología más aceptada lo vincula con la palabra española morro (‘hocico, boca’), que a su vez procede del latín murrum.
Los españoles lo popularizaron durante el Renacimiento, especialmente los conquistadores. A mediados del siglo XVI, los alemanes lo adoptaron como moda militar y pronto se extendió por todo el continente, siendo utilizado en Suiza y en el ejército inglés bajo Eduardo VI para proteger a los piqueros. Hoy en día, el morión sigue formando parte del uniforme de la Guardia Suiza del Vaticano.
Inicialmente equipado por los piqueros, el morión pasó a ser usado por guardias municipales, guardias personales y algunas guardias reales europeas. Durante un siglo, también lo portaron la caballería ligera, los arcabuceros y la infantería, generalmente combinado con media armadura.
Formas y características
El casco consta de una cúpula hemisférica coronada por una prominente cresta y bordes anchos con forma de barco, elevados en la parte delantera y trasera y terminados en punta. Los moriones más grandes pueden incorporar protectores de mejillas. Los modelos más robustos se forjan a partir de una sola pieza de metal.
Debido a su uso por guardias personales, algunos ejemplares presentan un alto nivel de ornamentación: relieves, grabados, remaches o rosetas de latón. En la parte posterior suele fijarse un tubo para sujetar una pluma.