¿Qué es una valquiria?
Las valquirias, literalmente “las que eligen a los muertos”, son figuras vinculadas al destino y a la muerte en la mitología nórdica. Su representación ha evolucionado mucho a lo largo de los siglos; la versión más conocida, popularizada por Richard Wagner, es solo la última encarnación.
Orígenes y funciones ancestrales
En los albores de la tradición, la valquiria podía ser vista como una diosa‑madre, como Skadi, que combina la vida y la muerte: quien otorga vida también puede arrebatársela. Así, la valquiria actuaba como espíritu protector de un héroe o guerrero, guiándolo al más allá. Algunas hipótesis la describen como sacerdotisa de un dios de la guerra, ya que en el norte antiguo los cultos militares eran dirigidos frecuentemente por mujeres. El relieve del cáliz de Gundestrup, por ejemplo, sugiere que estas sacerdotisas podían participar en sacrificios humanos.
Elección y vínculo con los caídos
El propio nombre, valkyrja, proviene de valr, “hombres caídos en batalla”. La relación entre el espíritu de la muerte y el guerrero es esencial. Por eso, la figura se asoció con aves —sobre todo cisnes— y con luces fantasmales que emergen de los pantanos, conocidas en la tradición germánica como Moorleiche (“cadáver del pantano”).
Transformación odínica
Cuando la religión nórdica empezó a enfatizar el destino, la valquiria se convirtió en mensajera de Odín, dios del destino y la muerte. Odín decide quién muere; la valquiria solo ejecuta su voluntad. Si desobedece, corre el riesgo de perder su divinidad, volver a ser una mujer mortal, casarse y tener hijos. El poema Hávamál (Edda Poética) aconseja a los combatientes bajar la mirada para no atraer su atención.
Representaciones en las sagas
En la saga de Njáls saga (también conocida como “La saga del quemado”), las valquirias aparecen como hermanas que giran, montan a caballo y empuñan armas; se les llama skjaldmær, “doncella con escudo”.
Nombres y simbolismo
Detrás de su imagen siempre se oculta la idea de una muerte violenta e inevitable. Sus nombres —Hildr, Guðr, Gunnr (batalla), Skuld, entre otros— reflejan funciones mágicas y vinculaciones con el destino. Algunas de estas denominaciones son relativamente recientes, pero todas apuntan al mismo concepto: la valquiria como agente del destino fatal.