Datos básicos
Fecha: 1 de octubre de 331 a.C.
Ubicación: Gaugamela, cerca de Erbil (actual Irak)
Resultado: Victoria macedonia
Partes en conflicto
Reinos: Reino de Macedonia y sus aliados griegos vs Imperio persa
Comandantes: Alejandro Magno y Darío III
Fuerzas y bajas
Ejército macedonio: 47 000 soldados (40 000 infantería y 7 000 caballería)
Ejército persa: aproximadamente 240 000 hombres (200 000 infantería, 35 000 caballería, 200 carros de guerra y 15 elefantes de combate)
Bajas macedonias: ~4 000 muertos o heridos
Bajas persas: ~80 000 muertos y 150 000 heridos o capturados
Contexto: las conquistas de Alejandro
Alejandro Magno, hijo de Filipo II, discípulo de Aristóteles y rey de Macedonia desde 336 a.C., transformó su pequeño reino en el dominante Imperio aqueménida y llegó hasta las riberas del Indo. Fundó numerosas ciudades, entre ellas Alejandría en 331 a.C.
Desarrollo de la batalla
Darío eligió una llanura amplia y la limpió de piedras para que sus carros pudieran maniobrar sin problemas. Con 200 000 infantes, 35 000 caballería, 200 carros y 15 elefantes, sus fuerzas superaban en número a las de Alejandro (40 000 infantería y 7 000 caballería). Alejandro dispuso sus falanges de forma escalonada para evitar ser rodeado y colocó la caballería en los flancos, liderando la derecha.
Al iniciar el combate, Darío lanzó su caballería y sus carros contra la infantería macedonia, pero las falanges griegas, bien entrenadas, repelieron los embates. Entonces Darío introdujo gran parte de su infantería. Mientras tanto, Alejandro comandó a la caballería de los “Companeros”, que rodeó el flanco izquierdo persa. Al percibir la maniobra, Darío intentó contraatacar, pero la caballería macedonia giró bruscamente, creando una brecha en la retaguardia persa bajo el mando de Parmenio.
En el centro, Alejandro, junto a su caballería y la infantería ligera, atacó directamente a Darío. El rey persa, al verse rodeado, huyó del campo, dejando a su ejército desorganizado. La desbandada persa continuó durante varias horas, pero finalmente la victoria quedó en manos de Alejandro.
Consecuencias
Darío escapó con su guardia y caballería de Bactria, pero fue asesinado poco después en las montañas por sus propios oficiales. Tras la batalla, Alejandro fue proclamado «rey de Asia» en una fastuosa ceremonia en Arbela y, poco después, entró en Babilonia.