Introducción
Cleopatra fue la última reina del Egipto ptolemaico. Su historia está estrechamente vinculada a Roma, pues sus relaciones con Julio César y Marco Antonio influyeron decisivamente en el devenir del mundo antiguo.
Juventud
Cleopatra VII Thea Philopátor nació en el invierno de 69/68 a.C., probablemente en Alejandría, hija de Ptolomeo XII Auletes y una madre de origen incierto, quizá egipcia. Su familia, la dinastía lagídica, era de origen macedonio, pero Cleopatra destacó por hablar egipcio, una rareza entre sus predecesores.
Acceso al trono
Tras la muerte de su padre en 51 a.C., el testamento lo dejó a Cleopatra y a su hermano menor Ptolomeo XIII, con quien debía compartir el trono según la costumbre ptolemaica. Los primeros años estuvieron marcados por hambrunas, inundaciones escasas del Nilo y una amarga lucha interna entre los hermanos.
César y Cleopatra
El encuentro
En 48 a.C., el general romano Julio César llegó a Egipto tras la derrota de Pompeyo. Cleopatra se presentó ante él envuelta en una alfombra, según la versión más aceptada, y logró convencerlo de apoyarla contra su hermano.
Estancia en Roma
Tras la victoria sobre Ptolomeo XIII, César llevó a Cleopatra a Roma, donde permaneció entre 46 y 44 a.C. Allí recibió honores, como una estatua de oro en el templo de Venus Genetrix, pero su presencia generó escándalo en la aristocracia romana.
Regreso y gobierno único
Tras el asesinato de César en 44 a.C., Cleopatra regresó a Alejandría, eliminó a su hermano Ptolomeo XIV y se proclamó única soberana, apoyada por su hijo Césarion, supuesto heredero de César.
Marco Antonio
Alianza y romance
En 41 a.C. Marco Antonio, uno de los herederos de César, se encontró con Cleopatra en Tarsos. La reina llegó a la ciudad en una nave adornada con un pabellón dorado y velas púrpuras, y comenzó una alianza política y sentimental que duraría una década.
Campañas y conflictos
Antonio dependía del apoyo egipcio para sus ambiciones contra Partia y para reforzar su posición frente a Octavio. Cleopatra obtuvo territorios en Chipre, la costa siria y el reino de Calcis, reforzando la tradicional thalassocracia ptolemaica.
Actium y derrota
En 31 a.C. la flota de Antonio y Cleopatra fue derrotada por Octavio en la batalla de Actium. Ante la inminente derrota, la reina retiró sus barcos y, tras la llegada de Octavio a Alejandría en 30 a.C., se suicidó, según la versión tradicional, mediante la mordedura de áspides.
Legado
Cleopatra supo combinar la tradición egipcia con la diplomacia romana, mantuvo la independencia de su reino frente a la creciente hegemonía de Roma y dejó una huella imborrable en la cultura popular. Su figura ha sido objeto de innumerables obras literarias, cinematográficas y académicas, aunque la historiografía antigua, influida por la propaganda de Augusto, la retrató como la seductora enemiga de Roma.