Orígenes y primeros años
La Legión VIII Augusta fue fundada por Julio César, probablemente en el año 59 a.C., aunque algunos autores sitúan su creación un poco antes. Participó en las Guerras de la Galia (58‑49 a.C.) y acompañó a César al cruzar el Rubicón, entrando en Roma durante la guerra civil contra Pompeyo. Destacó en la batalla de Farsalia y estuvo presente en Egipto cuando César instaló a Cleopatra en el trono. En 46 a.C. luchó en la batalla de Tébesa (actual Túnez) antes de ser desmovilizada temporalmente.
Reconstitución bajo Octavio y el apodo "Augusta"
En 44 a.C., tras el asesinato de César, Octavio (más tarde Augusto) reorganizó la legión, que le apoyó en la conquista del poder y en la transformación de la República en Imperio. Por su lealtad recibió el sobrenombre de Augusta.
Establecimiento en la Galia y traslado a la frontera del Rin
Durante el Alto Imperio la ubicación exacta de su guarnición es incierta; se cree que estuvo en el norte de Italia y, más tarde, en Iliria. En el año 69 d.C., año de los Cuatro Emperadores, la legión apoyó a Vespasiano y fue trasladada a la Galia y a la frontera del Rin. Desde alrededor del 70 d.C. estableció un campamento de piedra de unos 22 hectáreas en Mirebeau‑sur‑Bèze, cerca de Dijon.
Alrededor del año 90 d.C. la legión se mudó a su guarnición definitiva: Argentoratum, la actual Estrasburgo. Junto a Mirebeau, es uno de los dos grandes campamentos legionarios identificados en territorio francés.
Campañas y distinciones en el Imperio tardío
Durante el reinado de Cómodo (180‑192) la VIII Augusta se destacó en la llamada "Guerra de los Desertores" (185‑186) y recibió los epítetos Pia Fidelis y Constans Commoda. En 193 apoyó a Septimio Severo contra Clodio Albino, luchando posteriormente en las campañas contra Partia.
En el siglo III la legión mantuvo su lealtad al imperio central, aunque en 259 se alió brevemente con el emperador galés Postumo. Bajo Diocleciano y los tetrarcas siguió en la ribera del Rin; una inscripción de 298 menciona su participación en la campaña de Maximiano en África.
Últimos siglos y legado
Hasta el año 371 la legión seguía en Argentoratum, contribuyendo al desarrollo urbano de la ciudad en la Germania Superior. En el siglo V, según la Notitia Dignitatum, todavía existía una unidad octaviana, probablemente un remanente de la VIII Augusta integrada como legión comitatensis y más tarde elevada a unidad palatina.
El legado de la Legión VIII Augusta se refleja en la historia de Estrasburgo, que creció alrededor de su campamento y se convirtió en un importante punto estratégico del Imperio romano.