Definición

La onagra es una máquina de asedio, una catapulta gigante empleada por los romanos.
Origen del nombre
Su nombre se inspira en el movimiento similar al pataleo de una onagra, un asno salvaje.
Referencias históricas
Según el Dictionnaire raisonné de l'architecture française du XIe au XVIe siècle (vol. 5), los historiadores romanos clasifican la onagra junto a la catapulta y el escorpión como armas de asedio ofensivas. Sin embargo, las descripciones varían: en los escritos de Marcial (siglo VI) la onagra se equipara al escorpión; Végèce la describe como una máquina que lanza piedras, a diferencia de las jabalinas; y Juan Lisiano la usa como sinónimo vulgar de catapulta.
Características y alcance
Algunos autores la describen como una catapulta pequeña capaz de proyectar proyectiles a 30 m de distancia o a 40 m de altura; otros la comparan con una ballesta gigante.
Estudio de Johann Silberschlag
En su disertación “De las tres principales máquinas de guerra de la antigüedad” (Academia de Berlín, 1760), Johann Silberschlag analiza los textos de Vitruvio y Marcial. Diferencia las máquinas diseñadas para lanzar cuerdas (catapultas) de las destinadas a lanzar piedras (balistas) y sitúa a la onagra en la familia de las balistas, aunque con diferencias notables. La describe como un brazo de madera con una cuchara en el extremo; el brazo se tensiona y, al liberarse, describe un arco y golpea un tope, lanzando el contenido de la cuchara al aire. Silberschlag confirma que la onagra se utilizó ampliamente, con o sin ruedas, durante las campañas de Julio César, pudiendo lanzar granizo, proyectiles incendiarios e incluso cadáveres.