Historia antigua

Mesopotamia: la cuna de la humanidad

La palabra Mesopotamia significa “entre dos ríos” y alude a las ciudades‑estado, imperios y civilizaciones que surgieron entre los ríos Tigris y Éufrates.

Esta civilización es conocida como la "cuna de la humanidad" porque sus pueblos legaron a la historia inventos como el calendario de 360 días, la escritura, los cálculos astronómicos y muchas otras innovaciones.

Ubicación y mapa de Mesopotamia

Los griegos utilizaban el término Mesopotamia para designar las tierras situadas entre el Tigris y el Éufrates.

Hoy en día corresponde a los territorios del norte de Siria y gran parte de Irak, extendiéndose hasta el Golfo Pérsico.

Mesopotamia: la cuna de la humanidad

Formación de la civilización mesopotámica

Alrededor del 10 000 a.C. los primeros grupos humanos se asentaron en la región, desarrollaron la agricultura y domesticaron los primeros animales. Así, el ser humano dejó de ser nómada y se volvió sedentario.

La zona, de tierra fértil, formaba parte del llamado “Creciente Fértil”, que se extendía hasta Egipto.

Con más alimentos, la población creció y surgieron las primeras ciudades. El aumento demográfico también generó la necesidad de más tierras de cultivo, provocando disputas territoriales.

Aunque existían conflictos, las ciudades comenzaron a comerciar entre sí, intercambiando excedentes agrícolas. De esta manera se especializaron en labores de agricultura, guerra y comercio.

Alrededor del 6000 a.C. emergió la figura del sacerdote y la idea de la religión.

El intercambio comercial impulsó la necesidad de registrar productos, lo que dio origen a la escritura: primero con símbolos pictográficos y luego con signos más abstractos.

El desarrollo de la escritura marca, para muchos académicos, el fin de la prehistoria y el inicio de la Antigüedad.

Principales ciudades mesopotámicas

Mesopotamia fue cuna de grandes urbes, entre las que destacan:

  • Ur
  • Uruk
  • Nínive
  • Akkad
  • Babilonia
  • Bagdad (Babel)

Civilización mesopotámica

Mesopotamia: la cuna de la humanidad

Hace unos 5 000 años, la zona entre el Tigris y el Éufrates estaba habitada principalmente por dos pueblos: los sumerios, al sur, y los acadios, al norte.

Alrededor del 3000 a.C. se produjeron cambios significativos: el crecimiento de las ciudades y la consolidación de la monarquía como forma de gobierno.

El primer rey en unificar las ciudades mesopotámicas fue Sargón I, cuyo dominio transformó a las ciudades rivales en un vasto imperio, el primero de la historia.

Su nieto, Naram‑Sín, se proclamó divino y estableció un culto personal. Ese imperio colapsó alrededor del 2200 a.C. tras la invasión de los guti.

Resumen de los aportes mesopotámicos

Los pueblos mesopotámicos dejaron al mundo una serie de inventos y conceptos que siguen vigentes:

  • Agricultura intensiva y construcción de templos;
  • Sistema unificado de pesos y medidas;
  • División administrativa del reino en provincias;
  • Pago de tributos en forma de parte de la cosecha;
  • Calendario de 360 días y semana de siete días.

Estos logros sentaron las bases de la civilización occidental.


Publicación anterior
Publicación siguiente