Historia antigua

La revolución política (1776‑1777)

El 10 de enero de 1776 Thomas Paine publicó el panfleto Common Sense, que se convirtió en un rotundo éxito. En él criticó la monarquía y abogó por la separación de América del Reino Unido, proponiendo una Constitución republicana. En una carta difundida por el Pennsylvania Packet el 22 de abril de 1776, Paine resaltó los beneficios de la independencia, describiéndola como “una hoja en blanco que se puede llenar”. Para él, los estadounidenses eran un pueblo libre y virtuoso capaz de liberarse del pasado; la independencia se presentaba como el camino hacia una vida basada en la virtud, el ideal supremo de muchos patriotas.

Constituciones estatales (1776‑1780)

Entre 1776 y 1780 los estados americanos redactaron constituciones escritas fundadas en la confianza en las virtudes públicas. Estas normas establecían instituciones básicas consideradas deseables y suficientes, con dos asambleas y elecciones anuales. El principio democrático se adoptó mediante sufragio basado en la propiedad (excepto en Vermont, donde el sufragio masculino blanco se garantizó desde el principio). La Constitución de Virginia (junio de 1776) consagró derechos humanos, varios de los cuales fueron retomados en la Declaración de Independencia; fue la primera en la historia en enumerar derechos universales e inalienables. La Constitución de Pensilvania (septiembre de 1776) introdujo la objeción de conciencia y la tolerancia religiosa. Cinco de los trece estados incluyeron en sus textos la necesidad de educación pública.

Declaración de Independencia

Tras intensos debates, el Congreso Continental aprobó la Declaración de Independencia el 4 de julio de 1776. Su autor principal, Thomas Jefferson, redactó un documento que marcó “el acto inaugural de la nación americana”. El preámbulo, inspirado en las ideas de la Ilustración, proclamó el derecho a la libertad, la vida y la búsqueda de la felicidad para los colonos.