
Biografía
Mijaíl Illarionovich Golenishchev‑Kutuzov, príncipe de Smolensk, nació en 1745 en San Petersburgo y falleció el 28 de abril de 1813 en Bunzlau, Silesia. Fue general‑en‑jefe del ejército ruso durante el reinado de Alejandro I y lideró la victoria sobre la Grande Armée de Napoleón en la campaña de 1812.
Primeros años y formación
Hijo de un ingeniero militar, ingresó al servicio armado a los 12 años. En 1759, con tan solo 14 años, se incorporó al ejército ruso. Dominaba seis idiomas, además de aritmética y geografía. Inició su carrera en el cuerpo de artillería de la emperatriz Catalina II, participando en campañas en Polonia (1764‑1769) y Ucrania, y se distinguió en la guerra contra los turcos (1788‑1792). En 1773 recibió una bala que le atravesó la cabeza, perdiendo el ojo derecho. Más tarde sirvió bajo el mando de su mentor, el general Alejandro Suvorov, y volvió a estar al borde de la muerte en 1788, pero se recuperó a tiempo para las últimas batallas contra los otomanos.
Ascenso y cargos diplomáticos
Durante el asedio de Ochakov (1788) demostró gran firmeza y resultó gravemente herido en una incursión contra la guarnición turca. Participó en la captura de Izmail (1790) y, en 1791, fue nombrado teniente general, al mando de un cuerpo de ejército entre los ríos Prut, Dniéster y Danubio. Tras la paz con el Imperio Otomano, obtuvo el mando de Ucrania y desempeñó diversas misiones diplomáticas bajo Catalina II y su sucesor Pablo I. Fue embajador en Constantinopla, gobernador general de Finlandia, comandante del cuerpo de cadetes de San Petersburgo, embajador en Berlín y gobernador militar de San Petersburgo.
Relación con Alejandro I
Se dice que su negativa a participar en el complot contra el zar Pablo I le valió la desconfianza de Alejandro I, quien lo relegó de puestos clave.
Kutuzov en las Guerras Napoleónicas
En 1805, con 60 años, era un oficial popular pese a su afición excesiva al alcohol y a las mujeres, aunque también se le reconocía como cortesano, culto y astuto. Alejandro I le encargó apoyar a los austríacos contra Napoleón; enfrentó al mariscal Joseph Mortier en Dürrenstein (noviembre de 1805). En Austerlitz aconsejó no batirse en combate, pero el zar ignoró su consejo, lo que le volvió a caer en desgracia.
En 1811 sus decisivas victorias contra los turcos en Moldavia influyeron en el Tratado de Bucarest (16 de marzo de 1812), mediante el cual la Moldavia oriental (Besarabia) pasó a dominio ruso. Tras la Paz de Pressburg, fue ennoblecido como príncipe, nombrado presidente del Consejo de Estado y ascendido a mariscal.
Cuando Napoleón invadió Rusia en 1812, Alejandro I le confió el mando del ejército ruso. Kutuzov implementó una política de tierra quemada a lo largo de casi 2 000 km entre la frontera y Moscú, evitando una confrontación directa que hubiera sido desastrosa. Permitió que la Grande Armée se acercara a Moscú, la cual fue incendiada entre el 14 y el 20 de septiembre, privando al ejército francés de refugio invernal. El 18 de octubre, ante el crudo invierno, Napoleón ordenó la retirada; Kutuzov persiguió al ejército en fuga, hostigándolo en pequeñas escaramuzas, como en las batallas de Dorogobó y Krasnoi, ganándose el sobrenombre de “héroe de Smolensk”.
Durante la retirada, la mayoría de la Grande Armée quedó atrapada en el paso de Berezina, donde Kutuzov logró evitar su total aniquilación.
Últimos días y muerte
Al comienzo de 1813 seguía al mando del ejército ruso, pero una sepsis provocada por sus múltiples heridas lo debilitó. Murió en Bunzlau, Silesia, el 6 de abril de 1813, mientras preparaba una ofensiva contra las fuerzas napoleónicas como comandante de los aliados de la Sexta Coalición.
Legado
Se erigieron monumentos en el lugar de su fallecimiento, en la colina Poklonnaya de Moscú y frente a la Catedral de Nuestra Señora de Kazán en San Petersburgo, donde está enterrado. Al no tener herederos varones directos, su patrimonio pasó a la familia Tolstoi.
El poeta, dramaturgo y novelista Alejandro Pushkin dedicó una famosa elegía a su tumba, y León Tolstói lo retrata en Guerra y Paz como un líder inteligente y valioso.
Durante la Gran Guerra Patriótica (1941‑1945), el gobierno soviético instituyó la Orden de Kutuzov, que sigue siendo una de las más altas condecoraciones de la Federación Rusa. Junto a su maestro, el general Alejandro Suvorov, Kutuzov es considerado uno de los más grandes generales de la historia rusa.