
La batalla
El 17 de junio de 1876 se libró la Batalla del Arroyo Rosebud en el condado de Big Horn, territorio de Montana. El ejército estadounidense, bajo el mando del general George Crook, desplegó unas 1.300 tropas contra aproximadamente 750 guerreros lakotas y cheyenne liderados por Crazy Horse, dentro del contexto de la Guerra de las Montañas Negras. El enfrentamiento terminó sin un vencedor claro, pero obligó a Crook a retirarse a su campamento, impidiéndole encontrarse con las fuerzas del general George Armstrong Custer antes de la célebre batalla de Little Bighorn.
Tratado de Fort Laramie
En 1868, tras la victoria sobre la expedición del sendero de Bozeman, los sioux firmaron el Tratado de Fort Laramie, que garantizaba la posesión de los sagrados Black Hills y prohibía la entrada de blancos sin autorización. Sin embargo, el descubrimiento de oro en esas tierras provocó que, en 1874, el general Custer liderara una incursión militar que violó el tratado, desatando una fiebre del oro. El gobierno estadounidense intentó, sin éxito, comprar los Black Hills a los sioux.
Reunión de Sitting Bull y la campaña de 1876
Ante la invasión, los nativos se concentraron en el valle del Little Bighorn bajo el liderazgo de Crazy Horse y Sitting Bull, reuniendo entre 6.000 y 8.000 sioux, cheyenne y arapaho. Ante esta amenaza, el general Sheridan diseñó una estrategia de cerco: tres columnas de tropas debían rodear al grupo hostil. Una partía desde Wyoming bajo Crook, otra bajo el teniente coronel Custer y la tercera bajo los generales Gibbon y Terry.
El 17 de junio de 1876, la columna de Crook, compuesta por 1.000 soldados y 300 exploradores crow y shoshone, llegó al valle del Arroyo Rosebud.
El ataque
Ese mismo día, unos 750 guerreros dirigidos por Crazy Horse lanzaron un ataque contra el campamento de Crook. El jefe guerrero organizó la ofensiva en oleadas sucesivas que se prolongaron durante todo el día. En un momento crítico, un cheyenne rodeado fue salvado por su hermana, quien lo montó y lo retiró del campo de batalla; desde entonces la contienda se conoce entre los cheyenne como "La pelea donde la hermana salvó al hermano". Las pérdidas indígenas fueron de entre 30 y 50 combatientes, mientras que las estadounidenses fueron menores. La derrota obligó a Crook a retirarse, impidiendo su unión con Custer, quien pocos días después sería aniquilado en Little Bighorn.