Un aterrizaje inesperado en Irlanda
El 23 de mayo de 1932, al terminar la tarde, un Lockheed monomotor se posó en un prado cerca de Derry, en Irlanda, donde pastaban ovejas. Los pastores corrieron al accidente. Desde la aeronave intacta, el piloto descendió, se quitó el casco y, con una sonrisa cansada, anunció: «Acabo de cruzar el Atlántico. Soy Amelia Earhart».
Primeros logros de una pionera
Ese no fue su primer hito. En 1928 ya había cruzado el océano, aunque como pasajera. Volaba desde 1921, se hizo rápidamente popular y abandonó su trabajo como trabajadora social para dedicarse a la aviación. Apodada «Miss Lindy», en alusión a Charles Lindbergh, defendía que «una mujer debe intentar lo que los hombres ya han conseguido». En 1932 batió el récord de velocidad femenino y, en 1935, realizó vuelos en solitario desde Hawái a California y de Los Ángeles a México.
La última travesía alrededor del mundo
En 1937 decidió dar la vuelta al planeta con su Lockheed Electra de dos motores. Tras un accidente que retrasó la salida, el 20 de mayo despegó de Hawái acompañada del navegante Fred Noonan. La ruta incluyó Brasil, Senegal, Etiopía, India, Singapur, Indonesia, Australia y Nueva Guinea, y debía culminar el 2 de julio en la isla Howland.
Desaparición y teorías
El avión nunca llegó a su destino. Las búsquedas oficiales se prolongaron varios días sin éxito, y la historia de su vida quedó eclipsada por el misterio de su muerte. El escritor estadounidense Fred Goerner, basándose en sus investigaciones, sostuvo que Earhart habría sido enviada en una misión de espionaje sobre la isla de Saipán, capturada por los japoneses y ejecutada.