Historia antigua

¿Quién fue San Pablo, el Apóstol?

Introducción

Saulo de Tarso, ciudadano romano nacido en la ciudad mediterránea de Tarso (actual Turquía), persiguió a los cristianos en su juventud. Según la Biblia, fue convertido al cristianismo por el propio Jesús resucitado. Su historia, fuente de inspiración para los creyentes y objeto de debate entre los escépticos, dio origen a una de las figuras más influyentes en la expansión del culto a Jesucristo.

De Saulo a Pablo

Originalmente llamado Saulo, provenía de una familia de fariseos judíos y disfrutaba de la ciudadanía romana. Durante una travesía a Damasco, poco después de la crucifixión, tuvo una visión de Jesús que lo dejó ciego durante tres días. Tras ser sanado por Ananías, su nombre cambió a Pablo de Tarso y se dedicó a proclamar el evangelio.

Conversión y misión

Los estudiosos sitúan su conversión entre los años 31 y 36 d.C., basándose en sus propias cartas y en los relatos de los Hechos de los Apóstoles (9:1-31; 22:1-22; 26:9-24). A partir de entonces viajó por Grecia, Asia Menor, Siria y Palestina, predicando y fundando comunidades cristianas.

Obras y enseñanzas

Tradicionalmente se le atribuyen catorce de los veintisiete libros del Nuevo Testamento; siete epístolas son consideradas auténticas por la mayoría de los expertos. Entre sus aportes teológicos destacan la doctrina del pecado original, la muerte redentora de Cristo, la divinidad de Jesús y su visión sobre la moral sexual y el papel de la mujer.

El pasaje del amor

Uno de sus escritos más citados, la Primera Carta a los Corintios 13:1-7, se emplea frecuentemente en ceremonias matrimoniales:

«Si hablo en lenguas de hombres y de ángeles, pero no tengo amor, soy como metal que resuena o címbalo que retiñe. Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y todo conocimiento, y si tengo una fe que puede mover montañas, pero no tengo amor, nada soy. … El amor es paciente, es bondadoso; el amor no es envidioso, ni jactancioso, ni orgulloso…»

Últimos años y restos

Pablo fue ejecutado en Roma alrededor del año 67 d.C., durante el reinado de Nerón. Su tumba principal se encuentra en la Basílica de San Pablo Extramuros. Excavaciones realizadas entre 2002 y 2006 descubrieron un sarcófago de mármol bajo el altar mayor; los análisis de carbono‑14 sitúan los restos en el siglo I‑II. En 2009 el Papa Benedicto XVI declaró que probablemente se trataba de los huesos del apóstol.

Conclusión

San Pablo, el Apóstol de los gentiles, sigue siendo una figura central del cristianismo, cuyas cartas y enseñanzas continúan influyendo en la fe y la cultura occidental.