Historia antigua

Los últimos muertos de la Primera Guerra Mundial: momentos antes del armisticio (vídeo)

Los últimos muertos de la Primera Guerra Mundial: momentos antes del armisticio (vídeo)

El armisticio y su retraso fatal

Unos minutos antes de la 05:00 del 11 de noviembre de 1918, representantes de Alemania, Francia y Gran Bretaña se reunieron en un vagón de tren para firmar el armisticio que pondría fin a la Gran Masacre conocida como la Primera Guerra Mundial.

El mariscal francés rechazó la petición alemana de cesar las hostilidades de inmediato y exigió que los combates finalizaran a las 11:00, dejando tiempo suficiente para notificar a todas las unidades. Ese retraso de seis horas costó la vida a casi 3 000 soldados que murieron de forma totalmente innecesaria, y en total, en el último día de guerra, se contabilizaron cerca de 11 000 muertos o heridos en todos los frentes.

Aunque el armisticio obligaba a los alemanes a abandonar los territorios franceses aún ocupados, algunos mandos ordenaron continuar los ataques contra posiciones que serían abandonadas en pocas horas. Algunos subalternos obedecieron; otros, afortunadamente, no lo hicieron.

Los últimos héroes caídos

Henry Ginder, soldado de 23 años del 313.º Regimiento de Infantería (79.º División “Freedom”) del Ejército de EE. UU., había sido degradado a soldado raso en julio de 1918 por una carta crítica con la vida en las trincheras, lo que también provocó su divorcio. Determinado a borrar la vergüenza y demostrar su lealtad, se ofreció para las misiones más peligrosas y, aun herido, se negó a ser retirado del frente.

El 11 de noviembre, a las 10:44, llegó al cuartel de mando la orden de cesar el fuego en 16 minutos: “Mantengan sus posiciones y esperen”. Ginder, al conocer la noticia, decidió recuperar su honor y cargó con bayoneta contra una barricada alemana. A los 10:59, justo un minuto antes del cese oficial, fue alcanzado por un disparo y cayó muerto. Fue el último soldado estadounidense en morir en la Gran Guerra; su rango de sargento le fue restituido póstumamente en 1923.

Augustin Trebusson, pastor de 40 años originario del centro de Francia, había combatido desde 1914 en la Marne, el Somme y Verdún. A las 10:45 fue abatido por un francotirador alemán mientras llevaba a sus compañeros la noticia del fin del conflicto. Se le reconoce como el último soldado francés muerto en la Primera Guerra Mundial.

George Lawrence Price, soldado canadiense del Commonwealth, cayó a las 10:58 en Mons, Bélgica, mientras inspeccionaba casas en busca de alemanes. Fue alcanzado por un francotirador alemán y es recordado como el último soldado del Commonwealth en morir en la guerra.

Por qué siguieron luchando

El retraso del armisticio dejó a muchos combatientes sin una orden clara. El odio al enemigo, la ambición de algunos comandantes, la falta de comunicaciones y, en algunos casos, la perversidad de “cazar” al adversario, llevaron a que cientos de soldados siguieran peleando y muriendo en los minutos finales.

En los cementerios franceses de los últimos días, las autoridades inscribieron la fecha de fallecimiento como el 10 de noviembre, intentando aliviar el dolor de los familiares.