Historia antigua

Más un desafío que una maniobra

Para Lumumba la alternativa era clara: aceptar la presión externa y permitir que los europeos decidieran el futuro del Congo, o afirmar de una vez por todas la independencia del país. Su pasado político y su temperamento combativo lo llevaron a elegir la segunda opción.

El ataque a Katanga

En agosto de 1960 organizó un ataque directo contra Katanga, empleando tropas congoleñas asistidas por unos pocos asesores militares soviéticos. Más que una maniobra calculada, fue un desafío a un enemigo mucho más poderoso. La operación resultó desastrosa y precipitó su caída.

Derrocamiento y muerte

El 5 de septiembre, Kasavubu, respaldado por Estados Unidos y Bélgica, depuso a Lumumba. Ante el temor de un levantamiento popular, el coronel Joseph Mobutu tomó el poder el 14 de septiembre. Lumumba pasó de arresto domiciliario a prisión, y ante la creciente presión popular exigente con su liberación, fue trasladado en enero de 1961 a Katanga, donde probablemente fue asesinado con la complicidad del gobierno katangés.

Legado y consecuencias

Aunque su mandato duró apenas tres meses, Lumumba se convirtió en un símbolo de la independencia africana. Su muerte desencadenó disturbios y protestas a nivel mundial: la embajada belga de El Cairo fue incendiada y, en Stanleyville, Antoine Gizenga, su antiguo diputado, proclamó la formación de un nuevo gobierno.

En los primeros meses de 1961, el Congo, dividido entre tres regímenes rivales, parecía al borde de la desintegración total. Sin embargo, tras la muerte de Lumumba, tanto internos como externos se esforzaron por mantener la unidad del país. Tras largas negociaciones entre los políticos de Stanleyville y Léopoldville, en agosto de 1961 se estableció un nuevo gobierno central encabezado por Cyrille Adoula, un político moderado poco conocido, con Gizenga como su vicepresidente.

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