
El barco de cañón es una embarcación ligera de guerra equipada con uno o varios cañones.
Gracias a su escaso calado, puede operar en aguas poco profundas como ríos, lagos o canales. Fue muy utilizado durante las campañas coloniales en África y Asia.
Evolución
A finales del siglo XVII aparecen los primeros barcos de cañón: embarcaciones grandes con vela y al menos un cañón. Su gran peso los hacía poco maniobrables, por lo que se limitaban a la defensa de puertos.
En la mitad del siglo XIX se adoptó una propulsión mixta vela‑vapor para los barcos de mayor tamaño, consolidando el tipo de buque conocido como barco de cañón.
Este tipo de nave fue abandonado progresivamente entre ambas guerras mundiales.
Hoy en día sus funciones han sido asumidas por distintas plataformas:
- Los avisos, que garantizan la comunicación entre la tierra y una escuadra;
- Las lanchas rápidas, usadas para la vigilancia costera y equipables con rampas de misiles;
- Los portaaviones, cuyo alcance se multiplica gracias a la aviación embarcada, convirtiéndose en potentes instrumentos de proyección de fuerza.
Representaciones en el cine
La película “La Canonnière du Yang‑Tsé” de Robert Wise (1966) muestra el uso de estos buques en China durante la época colonial, a principios del siglo XX.
Diplomacia de cañón
La expresión “política de cañón” recuerda cómo estos barcos fueron símbolos de poder hasta principios del siglo XX. La “política de cañón” consistía en disparar contra las costas de Estados que no pagaban sus deudas, práctica abolida por la Convención Drago‑Porter de 1907.
En Francia, el barco de cañón Panther participó en la intervención en el puerto de Agadir bajo el mando del rey Guillermo II en 1911.