Historia antigua

El Tratado de Brest‑Litovsk (1918)

Contexto y antecedentes

El 3 de marzo de 1918 se firmó el Tratado de Brest‑Litovsk entre los gobiernos de las Potencias Centrales, lideradas por el Imperio Alemán, y la joven República Bolchevique surgida de la Revolución Rusa, en la ciudad de Brest‑Litovsk.

Desde principios de 1917 la mayor parte de la población rusa demandaba el fin de la Primera Guerra Mundial. Este deseo de paz fue una de las causas inmediatas de las dos revoluciones rusas.

Tras la Revolución de Octubre y la toma del poder por los bolcheviques, el Congreso de Soviets aprobó el 26 de octubre de 1917 un decreto de paz. El 7 de noviembre, Trotsky, como Comisario del Pueblo de Asuntos Exteriores, ofreció a los Aliados y a los Imperios de Europa Central una paz general. Para Alemania, una paz separada permitiría concentrar sus fuerzas en el frente occidental.

Negociaciones y posición bolchevique

Las negociaciones comenzaron el 9 de diciembre, sin participación de los Aliados. El 10 de febrero la delegación rusa, bajo la dirección de los líderes bolcheviques, rechazó el tratado propuesto por Alemania porque no respetaba los principios de una “paz democrática” sin anexiones ni contribuciones y sin el derecho de autodeterminación de los pueblos.

Los bolcheviques esperaban demostrar al mundo que la nueva autoridad rusa no se inserta en la lucha imperialista y confiaban en que el despertar del proletariado alemán, que ya había protagonizado huelgas masivas a finales de 1917 y principios de 1918, impediría que los ejércitos imperiales continuaran la guerra.

Imposición del tratado

Sin embargo, la revolución en Alemania se desarrolló lentamente y, el 21 de febrero, las tropas alemanas reanudaron su ofensiva en territorio ruso, derrotaron a las fuerzas bolcheviques y ocuparon los países bálticos y Ucrania, cuyas riquezas agrícolas eran vitales para Alemania, que sufría el bloqueo.

Ante la presión militar, los bolcheviques se vieron obligados a aceptar las condiciones impuestas y firmaron el tratado el 3 de marzo de 1918.

Condiciones principales

El acuerdo cedió al Imperio Alemán extensos territorios: Ucrania, Bielorrusia, los Estados Bálticos y Polonia (aunque Alemania perdería Ucrania tras su derrota en noviembre). Además, el gobierno bolchevique debió pagar una indemnización de 94 toneladas de oro.

Los refuerzos alemanes tardaron en llegar a Francia por la gran distancia y el tiempo de recuperación necesario, lo que limitó su capacidad de explotar la ofensiva de la segunda batalla del Marne.

Consecuencias y nulidad

Con la Revolución Alemana y el armisticio del 11 de noviembre de 1918, el tratado quedó sin efecto. Durante la Guerra Civil Rusa, el Ejército Rojo reconquistó Ucrania y Bielorrusia.

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