
Características principales del T-35
Tipo: tanque pesado.
Tripulación: 11 hombres (en los modelos con todas las torretas; en algunas versiones se eliminaron torretas).
Armamento (modelo básico): cañón principal de 76,2 mm; dos cañones de 45 mm; 6 ametralladoras de 7,62 mm; ametralladora antiaérea P-40. (En versiones posteriores se suprimió parte del armamento secundario).
Blindaje: mínimo 10 mm, máximo 30 mm.
Dimensiones
Longitud: 9,72 m
Anchura: 3,20 m
Altura: 3,43 m
Peso en orden de combate: 50 t (algunos modelos eran más ligeros)
Presión de suelo: 0,78 kg/cm²
Potencia específica: 10 hp/t
Motor: V-12 de gasolina enfriado por agua M-17T, 507 hp a 2 200 rpm.
Rendimiento
Velocidad en carretera: 30 km/h
Autonomía: 150 km
Obstáculo vertical que puede superar: 1,20 m
Fondo de zócalo: 3,50 m
Inclinación máxima: 20°
El T-35 fue adoptado por el Ejército Rojo el 11 de agosto de 1933 y su producción continuó hasta 1939.
Historia y desarrollo
A principios de la década de 1930 la URSS investigaba vehículos blindados avanzados. El Estado Mayor del Ejército Rojo optó por tanques pesados con múltiples torretas, que se agruparían en formaciones de choque para romper líneas enemigas, creando auténticos “acorazados” de gran potencia de fuego.
Inspirado en el diseño del tanque británico A-1 (aunque nunca se adquirió un ejemplar), se construyó el prototipo del T-35, de 37 t, con cinco torretas: una central con cañón de 76,2 mm (900 proyectiles); dos torretas secundarias diagonales con cañones de 37 mm; y dos torretas pequeñas con ametralladoras de 7,62 mm. Para operar todo este armamento se necesitaba una tripulación de once hombres.
En las series posteriores se redujo el número de torretas y en algunas se sustituyeron los cañones de 37 mm por de 45 mm (113 proyectiles cada uno). El modelo final incorporó blindaje inclinado.
Los tanques multitorreta fueron la tendencia de los años 20 y 30, pero a mediados de la década surgieron armas antitanque más eficaces. Reforzar el blindaje de un vehículo con varias torretas implicaba un aumento de peso inaceptable. Por ello se diseñaron prototipos con menos torretas, como el SMK y el T-100, y el tanque monotorreta KV, obra de Zh. Kotin.
Los tres diseños se probaron durante la ruptura de la línea Mannerheim (guerra finlandesa-soviética, 1939‑40). El KV demostró ser el más efectivo. Aunque el T-35 estaba obsoleto al inicio de la Operación Barbarroja, permaneció en servicio hasta la Batalla de Moscú (diciembre de 1941), donde luchó su última batalla.
Variantes y legado
Se fabricaron alrededor de 60 unidades del T-35, destinadas a brigadas de tanques de reserva del Estado Mayor. Además de los cambios en el blindaje y el armamento, se modificaron el número de ruedas y el tipo de suspensión. Todos los vehículos incluían una radio con antena de lazo alrededor de la torreta principal.
Se probaron varios montajes de artillería sobre su chasis, destacando la serie pesada Su-14, con armamento intercambiable. Cuando los últimos T-35 fueron retirados en 1941, sus cascos se adaptaron a plataformas ferroviarias y sirvieron como trenes blindados durante el resto de la guerra.