Avance en Sedan (10‑14 de mayo de 1940)
El ataque alemán a Sedan fue la ofensiva decisiva que abrió la fase final de la campaña de Francia en la Segunda Guerra Mundial. El 10 de mayo de 1940 la Wehrmacht cruzó Luxemburgo y Bélgica y, en lugar de seguir el plan tradicional de atacar por el norte, atravesó el macizo de las Ardenas, considerado inexpugnable por el Estado Mayor francés, para rodear la Línea Maginot y penetrar en el sector de Sedan.
Fuerzas enfrentadas
Del lado alemán, el Grupo de Tanques von Kleist concentró tres divisiones blindadas (1., 2. y 10. División Panzer) acompañadas de infantería de alta calidad. Del lado francés, la zona estaba defendida por la 55ª División de infantería de reserva y por unidades de la 2.ª y 9.ª Armada, bajo el mando de los generales Charles Huntziger y André Georges Corap, respectivamente. Las defensas francesas consistían en obras de concreto construidas entre 1938 y 1940, muchas de ellas sin puertas blindadas ni armamento adecuado, y carecían de profundidad, comunicaciones y apoyo aéreo.
Primeras consecuencias del avance
El 12 de mayo los alemanes destruyeron los puentes de Sedan y, al día siguiente, la artillería francesa frenó temporalmente el avance. Sin embargo, a las 16 h los soldados alemanes cruzaron el río Meuse en balsas inflables y pontones, desorganizando las líneas francesas. En menos de 24 h los alemanes establecieron una cabeza de puente sólida en la margen izquierda del Meuse.
Los combates
- 10‑12 may: los alemanes cruzan Luxemburgo y Bélgica; la defensa francesa es pobre y está mal equipada.
- 13 may, amanecer: la artillería francesa responde, pero los bombarderos alemanes (Dornier, Heinkel, Junkers) y los cazas Messerschmitt Bf 109 dominan el cielo.
- 13 may, 16 h: los ingenieros alemanes construyen puentes flotantes; los tanques de Guderian llegan a la margen izquierda del Meuse.
- 14 may: los tanques de Guderian avanzan pese a los intentos de la aviación aliada de destruir los puentes; la defensa francesa colapsa y gran parte del artillería queda capturada.
Contraataque francés
Entre el 15 y el 18 de mayo se intentó una contraofensiva con los tanques B1 y tropas coloniales en los sectores de Stonne, Raucourt y Sy, pero fueron desbordados por la superioridad numérica y táctica de los panzers alemanes. La falta de coordinación, de apoyo aéreo y de comunicaciones impidió que la contraofensiva tuviera éxito.
Consecuencias
El 15 may el ejército francés de Corap, aislado de Sedan, se retiró precipitadamente, obligando a la 1.ª Armada a abandonar Bélgica. El 21 may los alemanes llegaron a la costa de Abbeville, rodeando a los ejércitos francés, británico y belga. El plan “Fall Gelb” (plan amarillo) se cumplió y las fuerzas aliadas quedaron atrapadas en la gran bolsa de Dunkerque.
El 19 may el general Gamelin fue reemplazado por el general Weygand, pero la retirada a Dunkerque ya estaba en marcha. La operación Dynamos permitió la evacuación de la fuerza expedicionaria británica, mientras que los alemanes continuaron su avance hacia el interior de Francia.
Errores del mando francés
- Subestimar la capacidad de los alemanes para cruzar las Ardenas con tanques, manteniendo sus mejores unidades en el norte.
- Defensas estáticas, mal equipadas y sin profundidad a lo largo del Meuse.
- Falta de reacción rápida y de coordinación entre la infantería, la artillería y las unidades blindadas.
- Doctrina defensiva que no aprendió de la experiencia polaca de 1939.
En menos de un mes de combate efectivo, Francia sufrió más de 90 000 bajas y la caída del Segundo Imperio, culminando con el armisticio de junio de 1940 y el establecimiento del régimen de Vichy.