Historia antigua

Bajo la bandera roja

Bajo la bandera roja

El fin de la monarquía y la proclamación de la República

El 12 de abril de 1931, unas elecciones municipales celebradas en un clima pre‑revolucionario arrojaron un resultado inesperado. Aunque los monárquicos ganaron en número de concejales, la distribución territorial mostró una clara victoria republicana. Convencido de haber perdido la confianza del pueblo, el rey Alfonso XIII abandonó el trono sin renunciar a sus derechos y se exilió. Tres días después, el 15 de abril, se proclamó la Segunda República española.

Primer gobierno republicano

El nuevo Ejecutivo, encabezado por Niceto Alcalá‑Zamora como Jefe de Estado y presidente del Consejo, contó con figuras como Alejandro Lerroux, Miguel Maura, Manuel Azana Díaz, Indalecio Prieto Tuero y Francisco Largo Caballero. Entre sus prioridades estaban la reforma agraria, la cuestión autonómica y la política religiosa.

Desafíos internos

La reforma agraria resultó controvertida: los republicanos, divididos entre comunistas, socialistas y liberales, no lograron un consenso. La expropiación de tierras provocó descontentes; el Estado pasó a ser el gran terrateniente, lo que no benefició a los campesinos. Los salarios agrícolas subieron, pero también el desempleo y el coste de vida, alimentando huelgas y llevando a muchos obreros y campesinos a la extrema izquierda.

La autonomía concedida a Cataluña inspiró a el País Vasco y Navarra, generando temores de separatismo que amenazaban la unidad republicana.

El anticlericalismo, implementado de forma torpe y lenta, provocó la ira de los sectores moderados. El gobierno de la coalición de centro‑izquierda, encabezado por el presidente de la República, Azcárraga, se desplazó progresivamente hacia la izquierda, bajo la influencia de la Confederación General del Trabajo (CGT).

Golpe militar y crisis política

Un pronunciamiento liderado por el general José Sanjurjo fue sofocado rápidamente, pero marcó el inicio de una etapa de inestabilidad ministerial. En febrero de 1936, las elecciones legislativas dieron la victoria al bloque de derechas, la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), liderado por José María Gil Robles, que aunque presentaba un programa social relativamente avanzado, no supo detener el avance de la izquierda.

El Frente Popular

En las elecciones de febrero de 1936, el Frente Popular, coalición de fuerzas de izquierda bajo la bandera roja, obtuvo la mayoría en el Congreso, preparando el escenario para la confrontación que desembocaría en la Guerra Civil.

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