Historia antigua

Alamut: Fortaleza y leyenda de los asesinos

Irán
36° 27′ N, 50° 35′ E

Sitio arqueológico de Alamut

Alamut es el nombre de un valle en la cordillera del Alborz, al sur del Mar Caspio, cerca de la ciudad de Qazvin, a unos 100 km de la actual Teherán, en el noroeste de Irán. La “fortaleza de Alamut”, a menudo simplemente llamada Alamut, se alzaba a 2 100 m sobre el nivel del mar, cerca del pueblo hoy llamado Gâzor Khân (persa: گازرخان, “la posada del lavandero”).

Construida alrededor del año 840, la fortaleza quedó en ruinas, agravadas por el terremoto de 2004. En la zona se conservan otras 23 fortalezas de la misma época, también en estado de ruina.

El nombre Alamut (persa: alamōt) significa “Nido del águila” o “Lección del águila” en el dialecto local. En persa se habla de la “fortaleza de Alamut” (qalʿéh‑é alamōt o dèj‑é alamōt).

Historia

En 1090 la fortaleza fue tomada por Hasan ibn al‑Sabbāh, apodado “el Viejo del Monte”, quien la convirtió en la base de la rama chií ismailí de los Nizāritas, conocidos en Occidente como los Asesinos. Sus contemporáneos, escépticos por sus creencias heterodoxas, los llamaban batiniyya o “los esotéricos”.

En 1256 la fortaleza se rindió sin resistencia al ejército mongol de Hulagu Khan, que arrasó Irán. Alamut fue desmantelada por completo.

Líderes nizari en Alamut

Los imanes que gobernaron la fortaleza fueron:

  • Al‑Hasan I (1097‑1124)
  • Buzurg‑Ummid (1124‑1138)
  • Muhammad I (1138‑1162)
  • Al‑Hasan II (1162‑1166)
  • Mohammed II (1166‑1210)
  • Al‑Hasan III (1210‑1221)
  • Mohammed III (1221‑1255)
  • Rukh ad‑Din Khurshah (1255‑1256)

La leyenda de la fortaleza

Inconsistencias

Algunas versiones sitúan la zona de operaciones de los “asesinos” entre Antioquía y Trípoli, lo que parece contradictorio con la ubicación real de Alamut, a cien kilómetros de Teherán. Los relatos pueden haber surgido de la expansión del movimiento a Siria, donde establecieron fortalezas como Masyaf, y de la figura de Rashid ad‑Din, cuya historia alimentó la mítica del “Viejo del Monte”.

Orígenes de la leyenda

Marco Polo afirmó haber visitado Alamut, aunque la fortaleza ya estaba abandonada décadas después de 1256. Según su relato, la cima albergaba un jardín secreto que imitaba el paraíso, destinado a convencer a los futuros asesinos, bajo los efectos del hachís, de que habían experimentado el cielo.

Relato legendario

La veracidad de esta historia es discutible, pero ilustra el método de manipulación de Hasan ibn al‑Sabbāh. Se dice que él mantenía un jardín oculto, con vegetación exuberante y jóvenes vírgenes, al que sólo podían acceder los iniciados. Los aprendices recibían entrenamiento en armas, lenguas, ciencias y religión, y eran persuadidos de que su maestro poseía las “llaves del paraíso”.

Para reforzar esta creencia, se les administraba hachís y una potente soporífera; al despertar, los encontraban rodeados de alimentos, flores y “houris”. Tras regresar a sus camas, se les prometía que, si morían por la causa, volverían al paraíso. Esta estrategia eliminaba el miedo a la muerte y convertía a los fedáis en asesinos dispuestos a sacrificarse.

Los fedáis, armados con dagas, ejecutaban sus misiones a plena luz del día, a menudo frente a testigos, para sembrar terror. Un relato cuenta que, ante una embajada cruzada, el maestro ordenó a dos fedáis que se lanzaran al vacío y se apuñalaran, demostrando su total obediencia y la eficacia de la manipulación.

Así, en el aislado valle de Alamut nació una secta que, bajo el liderazgo de Hasan, logró sacudir los cimientos del poder secular de la época.

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