Historia antigua

Los Templarios según sus enemigos árabes

Los cruzados a los ojos de los árabes

En general, los árabes describían a los cruzados como auténticos bárbaros: incultos, brutales y a menudo infantiles.

Los templarios, guerreros fanáticos

Ya a principios del siglo XII, los Caballeros Templarios se convirtieron en los combatientes más fanáticos que los musulmanes habían tenido que enfrentar.

Una curiosa tolerancia religiosa

Aunque en el campo de batalla eran temibles, fuera de él mostraban una cierta tolerancia religiosa que sorprendía a sus adversarios.

El episodio de la mezquita al‑Aqsa

En 1140, el emir y cronista Osama Ibn Mounqidh, también embajador de los francos, visitó Jerusalén y acudió a la antigua mezquita al‑Aqsa, a la que describió como “la residencia de mis amigos los templarios”. Relató una anécdota en la que los caballeros defendieron abiertamente al emir durante la oración, a pesar de que la forma de rezar musulmana era desconocida y a menudo malinterpretada por los recién llegados francos.

La masacre de Hattin

Unos años después, en 1187, durante la batalla de Hattín, Saladino mandó decapitar a 230 prisioneros templarios delante de él. Su secretario privado comentó: “Cuántos males se curan al ejecutar a un templario”. Sin embargo, los líderes militares árabes perdonaron a los maestres de la orden, pues sabían que, al morir uno, otro lo reemplazaba al instante.

Estos relatos revelan la compleja mezcla de odio, respeto y pragmatismo que caracterizaba la relación entre los templarios y sus enemigos musulmanes.