Historia antigua

Representación indígena en la moda, el cine y la televisión

La representación es revolucionaria. Ver a los pueblos originarios tal como son hoy y celebrar sus identidades es imprescindible. Hollywood, sin embargo, ha mostrado históricamente escasa diversidad y ha reproducido retratos inexactos y dañinos, especialmente de los pueblos indígenas. Esta invisibilidad institucionalizada influye en cómo los niños no indígenas perciben y sienten a los nativos americanos. Durante demasiado tiempo, los pueblos originarios han sido borrados de la historia, del presente y de la cultura popular, pero no tiene por qué seguir así.

En el Día de los Pueblos Indígenas y todos los días, los pueblos nativos viven, prosperan y lideran en Estados Unidos y en el mundo. Contribuyen a todos los ámbitos de la sociedad en los 50 estados y son testimonio vivo de resistencia y resiliencia. Sin embargo, estereotipos negativos, tropos simplistas y el borrado sistemático generan percepciones equivocadas y actitudes discriminatorias.

La invisibilidad y los conceptos tóxicos sobre los pueblos originarios crean sesgos profundos en personas e instituciones, afectando decisiones en todos los niveles.

El cine y la televisión poseen un enorme poder y responsabilidad, pues sus narrativas llegan más allá de nuestras fronteras y moldean la forma en que entendemos las historias. Por eso, es fundamental aumentar la representación auténtica de los pueblos indígenas y fomentar la inclusión de relatos diversos en la pantalla.

Representación indígena en la moda

Representación indígena en la moda, el cine y la televisión

Durante la Semana de la Moda de Nueva York en septiembre, la colección primavera 2022 de Gabriela Hearst destacó por su enfoque inclusivo. Hearst colaboró con dos tejedoras navajas, Naiomi Glasses y TahNibaa Naataanii, para crear vestidos y trajes de sarga, y presentó a modelos indígenas como Quannah Chasinghorse, Celeste Romero y Valentine Álvarez. La presencia indígena no pasó desapercibida entre los rostros frescos que aparecían detrás del escenario.

“Nunca había visto a personas indígenas en vallas publicitarias o en la Semana de la Moda representando grandes marcas”, comenta Cherokee Jack, modelo aniyunwiya que desfiló y se emocionó hasta las lágrimas.

“Ahora los niños en la calle, e incluso los indígenas en la ciudad, pueden ver que es posible”.

Ese mismo mes marcó un punto de inflexión: desfiles como los de Prabal Gurung y Gucci incluyeron a la modelo Oglala Lakota Denali White Elk y a la emergente Chasinghorse, quien luce con orgullo sus tradicionales tatuajes faciales Yidįįłtoo. Estas modelos están construyendo un nombre propio en una industria que durante mucho tiempo ignoró su talento, creando redes de apoyo mutuo.

“Es increíble contar con amigas que comparten experiencias similares, que son indígenas y se parecen a ti”, afirma Álvarez, que ha trabajado para Gucci, Valentino y Chloé.

“Me veo en ellas, sentimos ese cariño y queremos que todas triunfemos”.

Agencias de modelos indígenas

Los modelos indígenas siempre han existido, sobre todo en eventos como el desfile anual del Santa Fe Indian Market. Ahora, más marcas buscan incluirlos activamente. Además de agencias tradicionales como IMG y Ford, emergen agencias especializadas como Supernatural Modeling, que facilitan su descubrimiento.

Objetivos del modelaje indígena

Más allá de la pasarela, muchas de estas modelos usan sus plataformas digitales para educar sobre su herencia y denunciar problemas en sus comunidades. Chasinghorse, activista ambiental antes de modelar, continúa usando sus redes para visibilizar los retos de su pueblo. Otros, como Jack, sienten la obligación de compartir sus experiencias y fomentar el diálogo.

“Mi madre siempre me enseñó a alzar la voz. Hay muchas personas que nunca han conocido a un indígena. Es un privilegio y una responsabilidad educarse, y yo puedo contar mi historia. Estoy dispuesto a repetirla cien veces”.

Para ellos, simplemente destacar la belleza de su cultura es ya una victoria.

“La belleza indígena impacta de una forma diferente”.

Representación indígena en el cine

Representación indígena en la moda, el cine y la televisión

Resulta incuestionable que Hollywood tiene un problema de representación. En más de un siglo de producción, los personajes indígenas han sido escasos y, cuando aparecen, suelen ser caricaturescos o dañinos. Los westerns dominaron los primeros años, presentando al “indio” como antagonista de los vaqueros, reduciéndolos a simples obstáculos.

Representación indígena en películas de Hollywood

Un cambio significativo llegó con Little Big Man (1970), que invirtió los estereotipos y mostró a los indígenas de manera empática, mientras que el ejército estadounidense se presentaba como villano. El actor canadiense Chief Dan George recibió una nominación al Oscar por su papel, marcando un hito en los westerns revisionistas de los años 60 y 70.

Representación indígena en el género western

Fuera del western, la presencia indígena se volvió escasa durante gran parte del siglo XX. Cuando el género perdió popularidad, pocos proyectos incluían personajes nativos. La animación fue una excepción, aunque también problemático. Disney’s Peter Pan (1953) muestra representaciones extremadamente ofensivas; la compañía ahora incluye un aviso de contenido antes de reproducirla en Disney+.

Representación indígena en la animación

En los 90 y principios de los 2000, películas como Pocahontas, Brother Bear y Spirit: el corcel cimarrón ofrecieron una representación más simpática pero cargada de estereotipos. Pocahontas romantiza una historia trágica, mientras Brother Bear perpetúa la tendencia de convertir a personas de color en animales. Por contraste, Lilo & Stitch y Moana recibieron elogios por sus enfoques más respetuosos.

Crecimiento de la representación indígena en cine y TV

La década de 2010 vio un impulso general por mayor diversidad. En 2015, varios actores nativo‑americanos abandonaron el set de The Ridiculous Six de Netflix por un guion irrespetuoso; la plataforma defendió el humor, pero la polémica abrió la puerta a conversaciones serias. En 2017, Wonder Woman incluyó al personaje indígena Chief Napi, interpretado por Eugene Brave Rock, quien obtuvo control creativo sin precedentes sobre su papel.

Series como la tercera temporada de Anne with an E (CBC) incorporaron guionistas y actores indígenas para abordar la historia de las escuelas residenciales, marcando un ejemplo de colaboración auténtica.

Representación indígena problemática en pantalla

Sin embargo, no todo ha sido positivo. Unbreakable Kimmy Schmidt (Netflix) presentó a una actriz blanca interpretando a una indígena, generando críticas mixtas: algunos denunciaron la falta de sensibilidad, mientras que otros celebraron cualquier visibilidad.

El siglo XXI también ha sido testigo de un renacimiento de cine hecho por indígenas, gracias al acceso a herramientas de producción fuera de los circuitos de Hollywood. Obras como Empire of Dirt, Grizzlies y más de veinte filmes presentados en Sundance demuestran la riqueza y complejidad de sus narrativas.

Inexactitudes históricas en la representación indígena

Representación indígena en la moda, el cine y la televisión

Se suele decir que "la historia la escriben los vencedores". La mayoría de los relatos sobre pueblos originarios han sido contados por no indígenas, mayormente blancos, lo que produce versiones sesgadas y a menudo omitidas de rituales y costumbres.

El caso más emblemático es Pocahontas. La película de Disney transforma la vida real de la joven —quien se casó con un colono inglés mucho mayor y murió joven— en una historia romántica y simplificada que perpetúa el mito del "salvaje noble".

Esta versión suavizada hace que el público asocie a Pocahontas con una narrativa infantil, alejándola de la cruda realidad histórica.

Conclusión

La representación es vital, pero la calidad de esa representación es aún más crucial.

Nuestra lucha por la visibilidad indígena debe apoyar a los creadores nativos, impulsar sus historias y abrir oportunidades en todos los ámbitos de la industria. Exigimos inversión en narradores indígenas y un compromiso firme para contar historias auténticas, precisas y contemporáneas. Hollywood aún tiene un largo camino por recorrer.