Los Khasis
Los Khasis son un pueblo indígena que habita principalmente el estado de Meghalaya, con comunidades también en Assam y Bangladesh. Representan el 48 % de la población de Meghalaya, constituyendo una etnia singular con tradiciones muy arraigadas.
Su mitología cuenta que el origen de la humanidad se remonta a Ki Hynniewtrep, los “siete refugios”. Según la leyenda, Dios (U Blei Trai Kynrad) creó dieciséis familias celestiales; solo nueve ascendieron al cielo, mientras que las siete restantes permanecieron en la tierra. Un árbol dorado llamado Lum Sohpetbneng servía de escalera al cielo, pero la humanidad lo taló por engaño, cerrando para siempre la puerta al paraíso.
Esta historia hace que los Khasis consideren los árboles y la naturaleza como manifestaciones divinas. Cortar un árbol es visto como un pecado que rompe su vínculo con Dios. Cada primer domingo de febrero realizan una peregrinación al pico sagrado de Lum Sohpetbneng, donde se ejecutan danzas, cantos y rituales tradicionales.
Religión
Tradicionalmente, los Khasis veneran la naturaleza como parte de la divinidad y rinden culto a dioses paganos. El gallo es sagrado porque, según la creencia, fue el mensajero que llevó a Dios la oración que creó el universo. No adoraban a los ancestros, pero los respetaban como mediadores y mayores.
Antes de la llegada del cristianismo, practicaban rituales propios: ka niam‑im (rituales de vida) y ka niam‑iap (rituales de muerte). En el ka niam‑im se buscaba una vida pacífica que garantizara la inmortalidad después de la muerte. En el ka niam‑iap se realizaban ceremonias para acompañar el alma al reino celestial. Los huesos de los difuntos se guardaban en una mawbah, una piedra sagrada que simboliza la transición al más allá.
Con la influencia occidental y la expansión del cristianismo, la práctica de estos rituales ha disminuido considerablemente. Hoy la mayoría de los Khasis son cristianos (católicos, anglicanos y presbiterianos, este último el más numeroso) y una minoría practica el islam, fruto de matrimonios interreligiosos. La comunidad permite la libre elección de fe sin imposiciones.
Se dice que los Khasis no tenían escritura propia y hablaban bengalí hasta la llegada de los británicos.
Vestimenta tradicional
Los hombres visten el Jymphong, una túnica sin mangas y sin cuello, sujeta por tirantes delanteros. En la vida cotidiana predominan las ropas occidentales, pero en ceremonias y festivales se combina el Jymphong con un sarong y un turbante, y se lleva una faja ornamental.
Las mujeres usan el Jainsem o el Dhara. Ambas piezas constan de varios paños que envuelven el cuerpo, creando una silueta cilíndrica. En eventos especiales, llevan una corona de plata o oro decorada con plumas.
Los bailarines y bailarinas visten atuendos aún más elaborados. Las mujeres utilizan la falda larga Ka Jingpim Shad y la blusa Ka Sopti Mukmor con encajes. Los adornos incluyen collares de coral y perlas (U Kpieng Paila), collares de plata (U Kynjiri Tabah), pendientes de oro (Ki Sohshkor Ksier), brazaletes de plata y oro, y una corona engalanada con flores frescas.
Los hombres llevan una chaqueta sin mangas bordada (Ka Jympang) y una falda de seda roja (Dhoti), adornada con una cadena de plata (U Taban), una pluma grande y una espada ceremonial.
Festivales
La música y el baile son esenciales en cualquier celebración Khasi. Los sonidos imitan la naturaleza: cantos de aves, zumbidos de abejas, rugidos de animales y el fluir de los ríos. Se interpretan phawar (canciones improvisadas), baladas y versos que relatan hazañas de héroes y martirios, acompañados de tambores y flautas.
El Festival de la Danza constituye una serie de ritos de paso que marcan ciclos de vida o la temporada anual. Cada zona del pueblo aporta variaciones en pasos y colores.
Principales festivales de danza
- Ka Shad Suk Mynsiem: danza primaveral que celebra la siembra y la cosecha. Solo las mujeres vírgenes pueden participar; no hay restricción para los hombres.
- Ka Pom‑Blang Nongkrem: festividad de cinco días en agradecimiento a Dios por una buena cosecha. Incluye rezos por la prosperidad y la paz del clan; es una de las celebraciones más antiguas.
- Ka Shad Shyngwiang‑Thangiap: danza de luto que se realiza al fallecer un miembro del clan. Se ejecuta cerca de la cocina, acompañada de tambores y flautas, y concluye con los últimos ritos funerarios.
- Ka Shad‑Kynjoh Khaskain: baile que honra la influencia de una familia. Se celebra después de los rituales ceremoniales y dura toda la noche hasta el amanecer. Cada bailarín mantiene su propio ritmo, creando un ambiente festivo y sin requerir vestimenta formal.
- Ka Bam Khana Shnong: reunión comunitaria con danzas para agradecer al dios por el año que termina y pedir bendiciones para el nuevo. Cada hogar aporta alimentos, principalmente platos de cerdo que llegan en carruajes decorados.
- Umsan Nongkharai: festival de cinco días con sacrificios de animales, danzas y oraciones para proteger al pueblo de desastres naturales y asegurar la fertilidad.
- Shad Beh Sier: danza de otoño que celebra la caza del ciervo. El animal cazado es llevado en procesión por el pueblo mientras los aldeanos aplauden.
Matrimonio y divorcio
Los Khasis permiten que hombres y mujeres elijan libremente a su pareja. Tras el mutuo acuerdo, las familias actúan como mediadoras. El matrimonio con alguien del mismo clan está prohibido. Durante la ceremonia, la pareja intercambia anillos o bolsas de betel.
Si el esposo ocupa el rol de heredero (Ka Khadduh), se instala en la casa de la suegra; si no, la pareja vive de forma independiente. La mayoría de los hombres prefieren no ser heredero para mantener su autonomía.
El divorcio puede producirse por falta de hijos, adulterio o incompatibilidad. Tradicionalmente, la pareja se entrega mutuamente cinco monedas de plata, que se arrojan al suelo o a manos de un anciano. Actualmente, los procesos de divorcio se rigen por la legislación india.
Sociedad matrilineal
El rasgo más destacado de los Khasis es su organización matrilineal. La hija menor (Ka Khadduh) hereda todas las propiedades familiares. Tras el matrimonio, el esposo se traslada a la casa de la suegra. Los hijos llevan el apellido materno y, si no hay hijas, se adopta una para que reciba la herencia.
Las mujeres gozan de gran autonomía: pueden casarse fuera de su tribu, mantener relaciones antes del matrimonio y decidir no casarse. La mayoría de los negocios son gestionados por mujeres, y la matriarca cuida de los padres ancianos y de los hermanos.
Esta forma de vida, poco convencional en la India, ofrece valiosas lecciones sobre igualdad de género.