Colapso del Concert of Europe
El sistema de Viena nació después de la Revolución burguesa francesa (finales del siglo XVIII), impulsada por la Ilustración y el liberalismo. Esa revolución cambió la política de los países vecinos y desencadenó una serie de conflictos.
El auge de Napoleón Bonaparte
La Revolución Francesa dio lugar a Napoleón Bonaparte, quien, con el apoyo popular, lanzó una serie de guerras de expansión. Sus victorias desmantelaron el Sacro Imperio Romano Germánico y, tras la derrota de 1815, se creó la Confederación Alemana bajo la influencia austriaca.
El nacionalismo surgió como reacción a la defensa de la propia nación y su pueblo. Rusia, inicialmente aliada de Francia, se volvió hostil después de la Decreto de Berlín y la invasión napoleónica, que fue rechazada gracias al famoso “invierno ruso”.
El resultado fue la restauración de monarquías conservadoras bajo el liderazgo de Klemens von Metternich, quien fundó el sistema de Viena. La Alianza Santa (1815) y la Cuádruple Alianza (Gran Bretaña, Rusia, Austria y Prusia) pretendían mantener el statu quo.
Movimientos del siglo XIX
A partir de la década de 1820 surgieron movimientos liberales y nacionalistas:
- Movimiento Burschenschaft (Alemania): asociaciones estudiantiles que demandaban reformas.
- Carbonari (Italia): sociedades secretas que buscaban la unificación italiana.
- Revuelta Decembrista (Rusia): militares que protestaban contra el servilismo y la autocracia.
Estos movimientos fueron reprimidos, pero el descontento siguió creciendo, provocando revoluciones en América Latina, la independencia griega y la Revolución de Julio en Francia (1830).
Guerra de Crimea
Rusia, buscando un puerto libre de hielo en el Mar Negro, chocó con el Imperio Otomano, que controlaba los estrechos de acceso. Francia y Gran Bretaña, temerosas de la expansión rusa, apoyaron al Imperio otomano y derrotaron a Rusia.
La guerra deterioró la relación austro‑rusa, pues Rusia ya no podía respaldar la independencia húngara. El conflicto culminó con el Tratado de París (1856), que marcó el fin de la Alianza Santa y debilitó aún más el Concert of Europe.
Transformaciones en Alemania tras la Guerra de Crimea
En 1866 estalló la guerra austro‑prusiana. Prusia salió victoriosa, expulsó a Austria de los asuntos alemanes y fundó la Confederación de Alemania del Norte. Un año después, el Imperio austrohúngaro se constituyó oficialmente.
Transformaciones en Francia tras la Guerra de Crimea
En 1870‑71 la guerra franco‑prusiana terminó con la captura del emperador Napoleón III, la caída del Segundo Imperio y la proclamación de la Tercera República. Francia perdió Alsacia‑Lorena, una zona rica en mineral de hierro y carbón.
El sistema bismarckiano
Otto von Bismarck, canciller prusiano, buscó aislar a Francia mediante alianzas:
- Liga de los Tres Emperadores (1873) entre Alemania, Austria‑Hungría y Rusia.
- Colapso de la liga por la guerra ruso‑turca (1877‑78) y tensiones balcánicas.
- Alianza Dual (1879) entre Alemania y Austria‑Hungría.
- Alianza Franco‑Rusa (1892‑94) como respuesta al aislamiento francés.
En 1882 Italia, tras su conflicto con Francia por Túnez, se incorporó a la Triple Alianza (Alemania‑Austria‑Italia).
Problemas internos de Francia e Italia
Francia, limitada por Bismarck, intensificó su expansión colonial en África y Asia. Italia, resentida por la protección francesa sobre Túnez, vio deteriorarse sus relaciones con Francia.
El tratado de reaseguro (1887)
Ante la falta de una alianza formal con Rusia, Alemania firmó con ella el Tratado de Reaseguro, garantizando neutralidad mutua en caso de conflicto con una tercera potencia.
Declive del sistema bismarckiano
La muerte del Kaiser Guillermo I (1888) y la ascensión de Guillermo II provocaron la renuncia de Bismarck (1890). El nuevo gobierno canceló el tratado de reaseguro, acercándose a Gran Bretaña y aumentando la hostilidad con Rusia.
Choque entre pan‑germanismo y pan‑eslavismo
Guillermo II promovió el pan‑germanismo, buscando la expansión territorial alemana. Austria‑Hungría, por su parte, favorecía el pan‑eslavismo ruso para contrarrestar la influencia alemana en los Balcanes.
Formación de la Alianza Franco‑Rusa
Ante el aislamiento francés, la agresiva política alemana y los intereses compartidos contra la expansión británica, Francia y Rusia firmaron la Alianza Franco‑Rusa (1892‑1907). La alianza selló la cooperación militar y diplomática que definiría la política europea hasta la Primera Guerra Mundial.