En el siglo XV Inglaterra vivió una serie de conflictos internos que, a partir de la muerte de los reyes de la casa de Lancaster, desembocaron en la conocida Guerra de las Rosas. Este artículo recorre las tres etapas principales del conflicto, sus protagonistas y cómo culminó con la dinastía Tudor.
1. La Guerra de las Rosas en tres fases
Los historiadores dividen la guerra en tres periodos:
- Conflicto entre la Casa de Lancaster y la Casa de York.
- Disputa interna dentro de la Casa de York.
- Enfrentamiento entre York y la rama Tudor, descendiente de Lancaster.
2. Lancaster vs. York: la primera guerra civil (1455‑1461)
El estallido se produjo en la Batalla de St Albans (1455), donde el rey Enrique VI, enfermo mentalmente, fue capturado por las fuerzas de Ricardo, duque de York. La reina Margaret de Anjou contraatacó y, con el apoyo de nobles como el duque de Somerset, recuperó el control.
El duque de Warwick, conocido como “el hacedor de reyes”, cambió de bando varias veces, lo que intensificó la inestabilidad.
En 1459, el parlamento de Londres acusó a los Yorkistas de traición, lo que llevó a la segunda gran batalla de St Albans y a una nueva fase de hostilidades.
La muerte de Ricardo, duque de York
En 1460, Ricardo fue derrotado y muerto en la Batalla de Wakefield, apoyado por escoceses. Su hijo, Eduardo, duque de York, tomó el relevo y, tras la victoria en la Batalla de Towton (1461), se proclamó rey como Eduardo IV, estableciendo el dominio Yorkista.
Los Lancaster, encabezados por Enrique VI, huyeron a Escocia; el rey fue capturado en 1465 y recluido en la Torre de Londres.
3. La segunda guerra civil de York (1469‑1471)
El reinado de Eduardo IV se vio amenazado por la ambición del duque de Warwick y su aliado, el príncipe Jorge Plantagenet. La ruptura surgió cuando Eduardo contrajo matrimonio con Elizabeth Woodville, viuda de un noble, sin consultar a Warwick.
En 1469, Warwick y Jorge se rebelaron, apoyados por el rey francés Luis XI. Tras una serie de batallas, Warwick fue derrotado y capturado, pero escapó a Francia, donde se alió con Luis XI contra Eduardo.
El retorno de los Lancaster
En 1470, Warwick restauró brevemente a Enrique VI en el trono, pero el rey volvió a ser depuesto en 1471 tras la decisiva Batalla de Tewkesbury. Eduardo IV recuperó el poder y Warwick murió en la misma batalla.
4. El declive de la casa de York y el ascenso de los Tudor
Eduardo IV murió en 1483, dejando a su hijo Eduardo V, de apenas 12 años, como heredero. El hermano menor de Eduardo, Ricardo, duque de Gloucester, fue nombrado protector.
Los Woodville, familia de la madre de Eduardo V, se opusieron a Ricardo. Aprovechando la situación, Ricardo arrestó a Eduardo V y a su hermano menor, declarando que el matrimonio de Eduardo IV con Elizabeth Woodville era ilegítimo.
Con los príncipes desaparecidos, Ricardo se coronó como Ricardo III. Su reinado fue breve y polémico; la nobleza lo consideró tiránico.
En 1485, Enrique Tudor, descendiente de la rama Lancaster, derrotó a Ricardo III en la Batalla de Bosworth Field. Enrique se proclamó Enrique VII, fundando la dinastía Tudor y poniendo fin a la Guerra de las Rosas.
Conclusión
La Guerra de las Rosas fue más que una simple lucha entre dos casas nobles; fue una serie de conflictos políticos, alianzas cambiantes y rivalidades personales que transformaron la monarquía inglesa, marcando el paso de la Edad Media al Renacimiento bajo el nuevo orden Tudor.